Truco para evitar que la cebolla te haga llorar

Cortar cebollas es una actividad que suele provocar lágrimas. El acto de cortar una cebolla libera un compuesto volátil de azufre, que es irritante para los ojos. Este compuesto es tan potente que puede desplazarse hasta 3 metros, lo que significa que aunque no seas tú quien corte, puede afectarte. Cuando el compuesto entra en contacto con los ojos, hace que éstos produzcan lágrimas para expulsar el irritante. Así que, si cortas cebollas, asegúrate de tener a mano una caja de pañuelos de papel para limpiar las lágrimas.

No obstante, esto se termino con estos trucos sencillos que te contaremos a continuación y podrás cortar cebollas sin problemas.

El truco del chorrito de limón

Cuando te dispongas a cortar cebollas, puedes tomar algunas medidas adicionales para que el proceso sea un poco más fácil. Uno de estos pasos es rociar la hoja del cuchillo con un chorrito de zumo de limón antes de empezar a cortar. El zumo de limón ayuda a evitar que los aceites volátiles de la cebolla se liberen al aire e irriten tus ojos, por lo que no tendrás que preocuparte de que se te salten las lágrimas. Además, el zumo de limón ayudará a mantener la hoja del cuchillo limpia y libre de cualquier residuo de la cebolla. Tomarte unos minutos para rociar la hoja del cuchillo con zumo de limón antes de empezar a cortar puede hacer que todo el proceso sea mucho menos doloroso y mucho más agradable.

Lavar las cebollas previamente con un poco de agua

Pelar una cebolla puede ser una tarea lacrimógena, pero hay una forma fácil de evitar las lágrimas. Para mantener los ojos secos, pela la cebolla bajo un chorro de agua corriente. El agua ayuda a eliminar los irritantes que se liberan al cortar la cebolla, por lo que es menos probable que te haga llorar.

Empieza cortando los extremos de la cebolla, y luego utiliza un cuchillo pequeño y afilado para retirar con cuidado la piel. Mantén la cebolla sumergida en agua mientras la pelas, para asegurarte de que los aceites irritantes se lavan y no se liberan al aire. Una vez retiradas las capas externas, puedes utilizar el cuchillo para cortar la cebolla en rodajas finas o picarla en dados pequeños, todo ello sin el aguijón de las lágrimas. Con este sencillo método, puedes pelar fácilmente una cebolla con un mínimo de lágrimas.

La cerilla o fósforo entre los dientes

Si quieres evitar las lágrimas que se producen al cortar cebollas, un truco consiste en colocar la punta de una cerilla entre los dientes (la parte roja hacia fuera por supuesto). Puede sonar extraño, pero los compuestos de azufre de la cerilla contrarrestarán los compuestos liberados por la cebolla que hacen que te lloren los ojos.

Este sencillo truco te ayudará a que el proceso de cortar cebollas sea mucho más llevadero, sin tener que recurrir a llevar gafas o mascarilla. No sólo podrás cortar cebollas sin lágrimas, sino que también podrás disfrutar del aroma de la cebolla sin el escozor asociado a ella.