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Pan de Ajo cremoso con queso y orégano

Muchas veces compramos pan y terminamos usando ni la mitad de lo que compramos, el resultado es siempre el mismo, no sabemos que hacer con el.

Si bien podemos hacer muchas cosas con el pan que nos sobra, como budines o simplemente usarlo como pan rallado, hoy se nos ha ocurrido hacer otra cosa.

De seguro alguna vez fuiste a comer a algún restaurante y te han servido en la mesa unos pancitos gourmet que son deliciosos, mientras esperamos nuestro plato, los terminamos comiendo todos y pedimos más porque realmente son especiales a la hora de picar algo.

Esta receta es para hacer esos pancitos saborizados que no sabemos cómo los hacen pero que nos encantan y que son ideales para acompañar cualquier plato pero sobretodo para acompañar una buena picada o un rico asado.

Aprovechemos todo lo que nos sobra y convirtámoslo en algo diferente, no tiremos nada que con un poco de imaginación, todo se puede transformar.

Ingredientes

-3 Dientes de ajo
-200 ml de Leche
-Sal
-Orégano
-Queso mozzarella rallado
-Limón
-Pan francés
-Aceite de girasol

Preparación

Vamos a hacer esta crema de ajo en la licuadora, ponemos los dientes de ajo, la leche y salpimentamos.

Batimos todo hasta que veamos que se ha triturado bien el ajo y comienza a hacerse una espuma, en ese momento vamos a agregarle el aceite sin dejar de batir hasta que se incorpore bien y se formado una crema.

Por último vamos a añadir el queso mozzarella y batimos un poco como para incorporar. No pasamos la cantidad en el queso mozzarella para que le pongas cuanto quieras, cuanto más queso mas rico saldrá. Si tenemos queso Finlandia también podemos agregarlo a la mezcla. Reservamos.

Ahora vamos a cortar en rodajas el pan que hemos elegido, en este caso tengo pan francés que me ha sobrado, así que lo vamos a aprovechar para esta receta pero si tenemos algún pedacito de pan casero por ahí, mucho mejor.

Como te dije antes cortamos el pan en rodajas, los ponemos sobre una placa para horno y con una cuchara vamos a ir poniendo sobre cada pancito un poco de crema.

Por encima bañamos cada rodaja de pan con unas gotas de limón y orégano.

Llevamos al horno moderado hasta que veamos que las rodajas de pan ya estén tostadas y el queso gratinado.