Saltar al contenido

La historia de la Pomeña

La Pomeña es una famosa zamba que cuenta la historia de una coplera en tiempos de carnaval, precisamente Eulogia Tapia es la pomeña que tanto se la nombra en esta canción por ser la inspiradora de esas letras. De hecho, esta famosa mujer vive actualmente en un puesto de campo a cierta distancia del pueblo de la Poma, en el norte salteño.

Su historia

A pesar de su popularidad la vida de la Pomeña no ha cambiado mucho, se la sigue viendo en las mañanas de verano con sus botas de goma y ordeñando. Vive con su marido en una casa de adobe y allí se la puede ver mateando junto a él, bajo el alero como cada mañana.

historia de la pomeña

Su vida cotidiana campestre continua igual, como cada tarde se acercará a la Virgen de La Peña y con fe llegarán con otros vecinos para hacer sus pedidos a esta imagen pequeña pero tan milagrosa para todos ellos. De esta manera, harán el cambio de pedidos de fe por las flores de Amancay.

La historia detrás de la zamba

La escena que hace referencia la canción tuvo lugar hace mucho tiempo atrás en la Poma, en el boliche del pueblo llamado “La Flor del Pago”. Como cada día en aquel bar estaban sus dueños atendiendo el lugar, los clientes habituales y como siempre entraba la joven Eulogia en aquel momento con sus 18 o 19 años y su cara llena de harina.

  • Precisamente aquella tarde comenzó el contrapunto, es decir un ir y venir de coplas o un diálogo musical entre dos personas donde gana quien no pierde la inspiración. Así se puso en marcha el ingenio o creatividad musical entre un poeta de nombre Manuel Castilla y Eulogia, pero llegó un momento después de varias horas en que Castilla ya no tenia más que decir y sin lugar a dudas, la tarde tenía a su ganadora de nombre Eulogia.

Es interesante notar como la zamba del Cuchi Leguizamón es como si hubiera sido testigo presencial de aquellos contrapunto y como el poeta Manuel Castilla había llegado en tiempos de carnaval, era quien no asumía su derrota ante la joven. Por eso, al día siguiente decide ir hasta el rancho de Eulogia para una segunda oportunidad pero al parecer tampoco le fue muy bien por el recibimiento que tuvo y porque indiscutiblemente había sido abatido en canto nuevamente.

Cuando regresa al boliche apenado por la frustrada visita al rancho de la joven, cuenta ante la presencia de Amanda mientras seca los vasos, toda su pena. A la mañana siguiente se va a la ciudad de Salta como queriendo vengar su derrota en cada estrofa.

Es así como la Pomeña inspiró gran admiración y respeto, por eso su merecido homenaje de que le dediquen esta zamba que la inmortaliza. Especialmente por su gran humildad de seguir viviendo en la actualidad en un pueblito de Salta.