Hígado revuelto con cebolla de verdeo ¡Receta de la abuela!

El hígado revuelto con cebolla de verdeo es un plato que destaca por su delicioso sabor, su alto valor nutricional y su facilidad de preparación. Tiene un sabor único y distintivo que se complementa a la perfección con el dulzor y el aroma de la cebolla de verdeo. Al saltear el hígado junto con la cebolla, se crea una combinación de sabores y texturas que resulta en un plato delicioso y reconfortante.

Además, el hígado es conocido por ser un alimento altamente nutritivo. Es una excelente fuente de proteínas de alta calidad, que son esenciales para la reparación y el crecimiento de los tejidos. También es rico en vitaminas y minerales, incluyendo hierro, zinc, vitamina A y vitamina B12.

Esta es una receta sencilla y rápida de preparar. Solo se requieren unos pocos ingredientes y se cocina en poco tiempo, en pocos minutos tendrás un plato sabroso listo para disfrutar. Es una opción económica en comparación con otros cortes de carne. Esto lo convierte en una alternativa accesible y asequible para disfrutar de una comida nutritiva y sabrosa sin gastar demasiado.

¡Anímate a probar esta receta y descubre por ti mismo lo sabroso que puede ser el hígado revuelto con cebolla de verdeo!

Cómo preparar Hígado revuelto con cebolla de verdeo

Si deseas preparar esta deliciosa receta, vas a necesitar:

Ingredientes

-1 dientes de Ajo machacados
-3 cucharadas de Manteca
-½ vaso de Vino tinto
-1 vaso de Ricota
-Finas hierbas al gusto
-Cebolla de verdeo a gusto
-Sal y pimienta

Preparación

  1. En un bol, sazona los filetes de hígado con sal, pimienta y zumo de limón.
  2. Calienta una sartén y derrite en ella la mantequilla antes de añadir los filetes para que se cocinen hasta que se doren.
  3. Corta una cebolla en rodajas y pica ajo para saltearlos con el hígado.
  4. Vierte la salsa de tomate, las hierbas y el vino. Déjalo cocinarse a fuego lento durante unos minutos.
  5. Una vez hecho esto, añade el queso ricotta y la cebollita de verdeo a gusto, mezclando muy bien.
  6. Deja hervir dos minutos más antes de servirlo sobre arroz o puré de papas.

No podrás creer lo delicioso que queda el hígado, preparado de esta manera. Este es una preparación ¡rica, sana y muy fácil de elaborar!

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Tips y consejos

Aquí te damos algunos consejos útiles, para elegir hígado fresco y de calidad:

  • Color y apariencia: El hígado fresco debe tener un color rojo oscuro o marrón rojizo. Evita los hígados que presenten manchas oscuras, decoloración o signos de deterioro. Además, asegúrate de que la superficie del hígado sea lisa y sin áreas secas o arrugadas.
  • Olor: El hígado fresco debe tener un olor suave y ligeramente metálico. Evita los hígados que emitan un olor fuerte, desagradable o rancio, ya que esto podría ser un indicio de deterioro.
  • Consistencia y textura: El hígado fresco debe tener una consistencia firme pero suave al tacto. Evita los hígados que se sientan demasiado blandos o que tengan áreas con textura pegajosa.
  • Origen y calidad del proveedor: Siempre es preferible adquirir hígado de proveedores confiables y de buena reputación.
  • Almacenamiento y manipulación adecuada: Asegúrate de seleccionar el hígado que se mantenga refrigerado adecuadamente o envasado de forma segura. Presta atención a la fecha de caducidad y a las condiciones de almacenamiento recomendadas.

Recuerda que el hígado es un órgano altamente nutritivo, pero también es delicado y se deteriora rápidamente. Es recomendable utilizarlo lo antes posible después de comprarlo y almacenarlo adecuadamente en el refrigerador para mantener su frescura.