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Albóndigas de espinaca y queso

Si te has cansado de la clásica tarta de espinaca y las croquetas no te gustan por lo aceitosas que suelen quedar, te traemos la solución.

Estas riquísimas albóndigas serán tus aliadas para cuando quieras hacer algo rico, rápido y nutritivo. Al tener manteca y queso, serán más sabrosas y al ser pequeñas , serán las preferidas de los más chicos.

Lo bueno es que es si ves que sobra, las podes congelar y sacarlas para cuando más las necesites. Pueden durar en el freezer como hasta 3 meses.

No dejes de hacerlas, podes acompañarlas con queso rallado, ponerlas en alguna salsa y hasta servirlas como guarnición acompañando un delicioso bife.

Ingredientes

-300 g de Espinaca fresca o congelada

-200 g de queso rallado o en hebras

-2 Cdas. de Harina común

-25 gr de Manteca

-Sal, Pimienta, Ajo en Polvo y Nuez Moscada a gusto

Preparación

  • Para comenzar, si vas a utilizar espinacas frescas, vamos a lavarlas y a ponerlas en una olla con agua hirviendo.
  • Dejamos cocinar hasta que estén tiernas y una vez que ya están listas, retiramos de la olla, escurriendo bien.
  • Llevamos a fuego medio una sartén y agregamos la manteca. Incorporamos las espinacas y condimentamos a gusto.
  • Mezclamos y dejamos cocinar por unos minutos para que tome el sabor de los condimentos.
  • Luego agregamos la harina e integramos revolviendo, dejamos cocinar nuevamente sin dejar de mezclar.
  • Vamos a ver que la espinaca irá soltando el agua y la harina de a poco la irá espesando, entonces se formará una especie de crema, ese es el punto que queremos lograr.
  • Incorporamos el queso rallado, retiramos del fuego y mezclamos hasta lograr que la preparación se espese.
  • Una vez que se ha enfriado, formamos bolitas con nuestras manos, podemos hacerlas del tamaño que más nos guste pero te aconsejo que las hagas pequeñas para que no sean tan pesadas.
  • Por otro lado, ponemos a hervir agua en una olla y cuando ha logrado su punto de hervor, volcamos las albóndigas. Estarán listas una vez que comiencen a flotar sobre la superficie.
  • Las retiramos del agua, colamos y servimos. Le ponemos el queso rallado restante para decorar.

 

 Tips y consejos

  • Si querés hacer unas albóndigas un poco más interesantes, las podes rellenar con trocitos de jamón y queso. 
  • Para aquellos a los que las cosas fritas no les caen mal, estás albóndigas podemos freírlas tranquilamente. Serán un poco pesadas, así que te recomiendo a que las acompañes con una buenas ensalada.
  • También podemos agregarlas en una salsa de tomate, la que podes acompañar con unos fideos caseros. 
  • Estás albóndigas son ideales para freezar, una vez estando cocidas, las dejamos enfríar y las ponemos en una bandeja de forma separada. Llevamos al freezer y dejamos congelar hasta que estén duras, luego las ponemos en una bolsa y ya estarán listas para freezar.