Se trata de un método seguro que puedes realizar cada vez que lo necesites para mantener tu cocina fresca y libre de olores

La cocina es uno de los espacios más utilizados del hogar, y también uno de los que más rápido acumula grasa, humo y olores. Una buena ventilación es clave para mantener este ambiente limpio, y para ello, la campana extractora juega un papel fundamental.

Sin embargo, con el tiempo, sus filtros pueden saturarse de grasa, reduciendo su capacidad para eliminar olores y contaminantes. Por eso, es importante realizar una limpieza regular de los filtros. A continuación, te enseñamos un método seguro, económico y efectivo para limpiarlos y mantener tu cocina siempre fresca.

Índice
  1. Los filtros de la campana pueden acumular gran cantidad de grasa, polvo y residuos
    1. ¿Qué vas a necesitar?
    2. Procedimiento paso a paso
  2. Consejos para cuidar y prolongar la vida útil de tu campana extractora

Los filtros de la campana pueden acumular gran cantidad de grasa, polvo y residuos

Los filtros de la campana están diseñados para capturar la grasa y las partículas que se liberan durante la cocción. Sin embargo, si no se limpian con regularidad, estos residuos se acumulan y bloquean su funcionamiento. Esto no solo disminuye su eficiencia, sino que también puede generar malos olores e incluso representar un riesgo de incendio.

Si notas que tu campana ya no absorbe los olores y el humo como antes, es muy probable que los filtros estén tapados con grasa. Por suerte, con ingredientes simples como bicarbonato de sodio, jabón lavaplatos y agua caliente, puedes devolverles su eficacia sin dañarlos.

¿Qué vas a necesitar?

  • Bicarbonato de sodio

  • Jabón lavaplatos (preferentemente desengrasante)

  • Agua caliente

  • Un recipiente grande (puede ser el fregadero o una batea)

  • Un cepillo o esponja suave

Procedimiento paso a paso

  1. Retirá los filtros de la campana
    Asegúrate de que el extractor esté apagado y frío antes de retirar los filtros. La mayoría se deslizan o se desenganchan fácilmente.

  2. Prepará la solución limpiadora
    Llená una batea o el fregadero con agua caliente. Agregá dos cucharadas de bicarbonato de sodio y un buen chorro de jabón lavaplatos. Mezclá bien hasta que se disuelva.

  3. Dejá los filtros en remojo
    Introducí los filtros en el agua y dejalos en remojo durante 20 a 30 minutos. Esto ayudará a disolver la grasa pegada.

  4. Cepillado suave
    Pasado el tiempo de remojo, usá un cepillo o esponja para frotar suavemente y eliminar los restos de grasa. En zonas más difíciles, podés espolvorear un poco más de bicarbonato directamente sobre el filtro y frotar.

  5. Enjuagá bien
    Enjuagá con abundante agua caliente para eliminar todos los residuos de jabón y bicarbonato.

  6. Secado completo
    Dejá secar los filtros completamente antes de volver a colocarlos. Podés apoyarlos sobre un trapo limpio o secarlos con un paño absorbente.

  7. Volvé a instalar los filtros
    Una vez secos, colocá los filtros nuevamente en su lugar.

Consejos para cuidar y prolongar la vida útil de tu campana extractora

  • Realizá esta limpieza al menos una vez al mes si cocinás con frecuencia.

  • Evitá el uso de productos abrasivos o estropajos metálicos que puedan dañar el material del filtro.

  • Revisá el manual del fabricante: algunos filtros pueden lavarse en lavavajillas.

  • Limpieza frecuente = mayor vida útil y menor consumo de energía.

  • No olvides limpiar también la parte exterior de la campana con un paño húmedo y jabón suave.

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