Rosquitas caseras: si tienes 1 huevo, harina y leche prepara esta deliciosa receta ¡super esponjosas!

Rosquitas caseras: si tienes 1 huevo, harina y leche prepara esta deliciosa receta ¡super esponjosas!

Esta receta, con ingredientes básicos que seguramente ya tienes en tu despensa, te permitirá disfrutar de unas rosquitas increíblemente esponjosas y llenas de sabor. ¡Anímate a descubrir la magia de hacerlas en tu propia cocina!

Si buscas una receta que combine la simplicidad y la exquisitez, las rosquitas caseras se destacan como una opción perfecta. Este manjar, con ingredientes comunes y un proceso fácil, te brindará la oportunidad de deleitar tu paladar con unas rosquitas frescas y esponjosas, ideales para cualquier momento del día.

Cómo preparar Rosquitas caseras

Para preparar estas deliciosas rosquitas, vas a necesitar:

Ingredientes:

  • 500 g de harina.
  • 3 cucharadas de aceite.
  • 1 huevo.
  • 250 ml de leche tibia.
  • Sal al gusto.
  • 1 cucharada de cáscara de naranja.
  • 1 cucharada de manteca.
  • 56 g de azúcar.
  • Aceite para freír.
  • Azúcar en polvo para espolvorear.

Preparación:

  1. En un recipiente grande, mezcla la harina con el aceite, el huevo y la leche tibia. Agrega una pizca de sal.
  2. Incorpora la cáscara de naranja y la manteca a la mezcla. Amasa hasta obtener una masa homogénea.
  3. Añade el azúcar y continúa amasando hasta que esté completamente integrado.
  4. Cubre la masa con un paño húmedo y deja reposar en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño (aproximadamente 1 hora).
  5. Amasa nuevamente para quitar el exceso de aire y estira la masa. Corta con un cortador para galletas o algo parecido y hazles un agujero en el centro con algún cortador más pequeño.
  6. Tapamos y dejamos descansar por 20 minutos.
  7. Luego calienta el aceite para freír a fuego medio-alto.
  8. Fríe las rosquitas hasta que estén doradas por ambos lados.
  9. Retira del aceite y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
  10. Una vez que las rosquitas estén ligeramente enfriadas, espolvoréalas generosamente con azúcar en polvo. Este toque final le dará un dulce y delicado acabado a tus rosquitas caseras.

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Ahora que has descubierto la sencillez y el sabor irresistibles de estas rosquitas caseras, no dudes en compartirlas con amigos y familiares. Ya sea en el desayuno, la merienda o como capricho dulce, estas rosquitas esponjosas conquistarán todos los paladares.

¡Prepáralas y sumérgete en el placer de lo casero! Si te ha quedado alguna duda en cuanto a su procedimiento, te recomendamos ver el video de Dulce arabe:

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