Pastel de leche fría con muy pocas calorías

Si estás buscando un postre ligero, sabroso y adecuado para una dieta controlada, el pastel frío de leche podría ser la solución perfecta.

Con ingredientes como maicena, vainillina, leche y un edulcorante alternativo al azúcar, puedes disfrutar de un delicioso postre sin remordimientos.

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Este pastel es fresco, cremoso y satisfará tu antojo de dulces sin comprometer tus objetivos alimentarios, ya que es realmente bajo en calorías.

Ingredientes

  • 1 litro de leche desnatada o baja en grasa
  • 100 g de maicena
  • 1 sobre de vainillina
  • 40 g de edulcorante en polvo (si prefieres azúcar, utiliza aproximadamente 60 gramos)

Procedimiento

  1. En una cacerola, vierte la leche y añade la maicena tamizada, mezclando bien con un batidor para evitar grumos.
  2. Asegúrate de que la maicena esté completamente disuelta en la leche.
  3. Agrega la vainillina para aromatizar la crema.
  4. Lleva la cacerola a fuego medio y continúa mezclando hasta que la crema comience a espesar.
  5. Una vez que la crema haya alcanzado la consistencia deseada (debe ser espesa pero fluida), apaga el fuego y deja enfriar.
  6. Cuando la crema esté tibia, añade el edulcorante a gusto y mezcla bien. Prueba para ajustar el nivel de dulzura según tu preferencia, recuerda que los edulcorantes pueden ser más intensos que el azúcar, así que añade gradualmente y prueba de vez en cuando.
  7. Vierte la mitad de la crema en un molde para pastel forrado con film transparente. Alisa la crema con el dorso de una cuchara para crear una capa uniforme.
  8. Cubre con otra capa de film transparente y coloca en el refrigerador durante al menos 2 horas o hasta que la crema esté completamente solidificada.
  9. Una vez que la primera mitad del pastel de leche se haya solidificado, vierte suavemente el resto de la crema sobre ella y alisa con cuidado. Vuelve a colocar en el refrigerador durante al menos otras 2 horas o hasta que el pastel esté completamente solidificado.
  10. Cuando estés listo para servir, desmolda el pastel del molde y decora a gusto con frutas frescas, virutas de chocolate negro o una pizca de cacao amargo.

Consejos y Variantes:

  • Puedes enriquecer tu pastel frío de leche añadiendo capas de galletas integrales desmenuzadas entre una capa y otra de crema, lo que añadirá una agradable textura crujiente a tu pastel.
  • Para un toque extra de frescura, puedes añadir unas gotas de jugo de limón o ralladura de limón a la crema de leche antes de verterla en el molde.
  • Si prefieres una consistencia más densa, puedes sustituir parte de la leche con yogur griego bajo en grasa.

Con esta receta simple y ligera, puedes disfrutar del delicioso sabor de un pastel sin remordimientos.

Perfecto para aquellos que están a dieta pero no quieren renunciar al placer de un postre refrescante y sabroso.