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La historia de Pancho Sierra

Pancho Sierra, también conocido como el “Gaucho Santo de Pergamino”. Sin duda alguna, es un verdadero misterio de fe nacido en 1831 en Villa de Salto, provincia de Buenos Aires. Procedente de una familia rica pero con una gran historia detrás de tanta dedicación para quienes más lo necesitaban, de hecho fue considerado hasta un médium con poderes excepcionales.

La historia de su vida

Pancho Sierra nació en la estancia llamada “San Francisco” de su padre, sus estudios primarios los realizó en Salto pero continuó sus estudios secundario en la ciudad de Buenos Aires donde los concluyó en el colegio “Rufino Sánchez”. Luego ingreso a la Facultad de Medicina para continuar, por eso su adolescencia la paso entre Salto y la Capital Federal.

Hasta entonces llevaba una vida normal hasta que sucedió algo que le afecto mucho y cambió el rumbo de su proyecto personal, sufrió un desengaño amoroso y decidió aislarse del mundo literalmente.

leyenda pancho sierra

Según cuenta la leyenda popular, Pancho se enamoró de su prima hermana. Por lo cual contó con la oposición de sus padres, quienes interrumpieron el romance. Inmediatamente abandona sus estudios y se aísla en la estancia donde creció, allí se produce un cambió en él donde se vuelve más reflexivo y compasivo  con los demás. De hecho, a partir de este desengaño dedicó su vida entera a ayudar a otros de distintas maneras.

Ciertamente se convirtió en un personaje de culto donde numerosas personas acudían por su ayuda y contención, su apariencia humilde como hombre de campo recibía en su estancia “El Porvenir” ubicada cerca de Pergamino a miles de creyentes. Su popularidad traspasó los limites del país y es así que llegaban multiplicándose de peregrinos a la estancia, con sus carencias, enfermedades y de todas las clases sociales sin distinción.

Claramente no cobraba ni un centavo por la ayuda que prestaba, cuentan que siempre su remedio era el agua fría que algunas veces era acompañada con la imposición de manos. Como también se decía los milagros efectuados fue por el agua magnetizada o por la sugestión más que por la imposición de manos, como sanador ya conocía a la gente que llegaba muy enferma y entregada a sus dolencias.

Cuentan los centenares de casos ocurridos de sanación y milagros de la mano de Pancho Sierra, por eso se ganó la fama del “Médico milagroso”. Esto explica tanta devoción popular y el porque después de tantos años de su muerte, todavía sigue recibiendo visitas y culto en el cementerio donde descansan sus restos, precisamente en un cementerio de la localidad de Salto.

Para concluir y según afirman sus seguidores, que la prueba de su poder se debe a que pudiendo vivir cómodamente de toda su fortuna optó por dar atención a los enfermos y ayudarlos económicamente.