Si buscas una receta fácil, nutritiva y deliciosa para el desayuno o la merienda, este pastel saludable se convertirá en uno de tus favoritos. Está preparado sin harina de trigo y sin azúcar refinada, aprovechando el dulzor natural de las frutas. Además, utiliza ingredientes simples que probablemente ya tengas en casa.
Ingredientes
- 1 manzana mediana
- 1 banana madura
- 1 taza de leche
- 2 huevos
- 1 taza de pasas de uva
- 1 taza de avena tradicional o instantánea
- 1 cucharada de canela en polvo
- 1 cucharada de polvo para hornear
- Manteca y un poco de avena molida (o papel manteca) para preparar el molde
Preparación
1. Prepará las frutas
Lavá bien la manzana, cortala en rodajas y luego en cubitos pequeños. Colocala en la licuadora.
Pisá la banana con un tenedor hasta obtener un puré suave y agregala también a la licuadora.
2. Licuá la base
Incorporá la leche y los huevos. Licuá durante unos minutos hasta conseguir una mezcla homogénea, cremosa y sin grumos.
3. Armá la masa
Volcá la preparación en un bowl grande.
Añadí:
- La taza de avena.
- Las pasas de uva.
- La canela.
- El polvo para hornear.
Mezclá con una espátula hasta integrar todos los ingredientes. Dejá reposar la mezcla entre 5 y 10 minutos para que la avena absorba parte del líquido y la masa tome mayor consistencia.
4. Llevá al horno
Engrasá un molde con un poco de manteca y espolvoreá avena molida o utilizá papel manteca para evitar que se pegue.
Verté la preparación y distribuí la superficie de manera uniforme.
Cociná en horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 40 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga limpio.
5. Dejá enfriar
Una vez listo, retiralo del horno y dejalo reposar entre 10 y 15 minutos antes de desmoldarlo y cortarlo. Esto permitirá que conserve mejor su humedad y su textura.
¿Por qué este pastel es una excelente opción?
Al estar elaborado con frutas, avena y huevos, aporta fibra, proteínas y energía de buena calidad. La banana y las pasas brindan un dulzor natural que evita la necesidad de agregar azúcar refinada, mientras que la canela aporta un aroma irresistible.
Su textura queda húmeda, tierna y muy esponjosa, perfecta para acompañar con un café, un mate o un té.
Consejos y recomendaciones
- Cuanto más madura esté la banana, más dulce quedará el pastel.
- Si querés un extra de textura, agregá nueces, almendras o semillas picadas.
- También podés incorporar esencia de vainilla o ralladura de limón para darle un aroma diferente.
- Conservá el pastel en un recipiente hermético hasta tres días a temperatura ambiente o hasta cinco días en la heladera.
- Si preferís una versión más húmeda, agregá unas cucharadas de yogur natural a la mezcla.
- Para una opción libre de lácteos, reemplazá la leche por una bebida vegetal sin azúcar.
Este pastel saludable demuestra que no hacen falta ingredientes complicados para preparar algo rico y nutritivo. Es una receta práctica, económica y perfecta para disfrutar en cualquier momento del día, con una combinación de sabores naturales que seguramente conquistará a toda la familia.
