Si buscás una crema con un sabor intenso y textura suave para tus postres, esta crema de caramelo es la opción perfecta.
Es ideal para rellenar tortas, piononos o incluso para acompañar postres con un toque dulce y cremoso.
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Su preparación es sencilla y no requiere muchos ingredientes, pero el resultado es una delicia.
Seguí estos pasos y disfrutá de una crema casera increíble.
Ingredientes
- 300 g de azúcar
- 600 ml de leche
- 4 cucharadas de harina
- 4 huevos
- 3 cucharadas de agua
- 1 pizca de sal
Preparación
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Preparar la base: Mezclar la harina con 100 ml de leche en un bol hasta obtener una mezcla sin grumos. En otro recipiente, batir los huevos con la sal hasta que espumen ligeramente.
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Hacer el caramelo: En una cacerola a fuego bajo, colocar 150 g de azúcar con el agua y cocinar hasta que tome un color dorado sin dejar que se queme.
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Incorporar la leche: Verter lentamente 500 ml de leche caliente sobre el caramelo, removiendo sin parar hasta integrar bien. Añadir el azúcar restante y seguir mezclando hasta disolver.
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Espesar la crema: Agregar la mezcla de harina y leche a la cacerola, batiendo constantemente. Cocinar a fuego bajo hasta que espese y tenga una textura homogénea.
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Añadir los huevos: Incorporar los huevos batidos poco a poco, removiendo rápido para evitar que se cocinen de golpe. Seguir cocinando hasta que la crema adquiera una consistencia lisa.
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Dejar enfriar: Pasar la crema a un bol limpio y cubrir con film en contacto con la superficie. Dejar enfriar completamente antes de usar.
Consejos
- Se puede usar como relleno de tortas, piononos o para acompañar postres.
- Para una textura más cremosa, añadir 200 g de manteca pomada o crema batida una vez fría.
- Guardar en la heladera en un recipiente hermético y consumir en 3 días.
Con esta receta, vas a obtener una crema suave y deliciosa, perfecta para darle un toque especial a cualquier postre.