¿Cómo aprovechar el pan duro? Colocalo en leche hirviendo y prepara esto ¡Riquísimo!

La cocina es un mundo de posibilidades creativas, y una de las mejores maneras de aprovechar al máximo tus ingredientes es encontrar nuevas formas de darles vida. Una de las técnicas más sorprendentes y sabrosas para darle una segunda oportunidad al pan duro es remojarlo en leche hirviendo y convertirlo en la base de una pizza casera deliciosa. ¿Te preguntas cómo? ¡Sigue leyendo para descubrir esta receta sencilla que transformará tus sobras en un manjar irresistible!

Ingredientes:

  • 3 vasos de leche (600 ml)
  • 1,5 pan duro
  • 3 huevos
  • Sal al gusto
  • 1/2 vaso de aceite de oliva (100 ml)
  • Pimiento rojo (al gusto)
  • 2 ralladores de tomate
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de ketchup o 1 cucharada de pasta de tomate
  • 2 dientes de ajo
  • Tomillo y albahaca (cantidad a tu gusto)

Este contenido puedes verlo en video: 

Instrucciones:

  1. Comienza por calentar 3 vasos de leche (600 ml) en una cacerola grande hasta que hierva. Este paso es esencial, ya que la leche caliente ayudará a ablandar el pan duro y a crear una masa perfecta para tu pizza.
  2. Mientras la leche hierve, toma 1,5 panes duros y agrégales a la leche caliente. Asegúrate de sumergir completamente el pan para que se empape bien. Luego, dales la vuelta para que ambos lados se impregnen de la leche caliente. Deja reposar por unos minutos para que el pan absorba la leche y se vuelva suave.
  3. Después de que el pan haya absorbido suficiente leche, sácalo del horno y colócalo en un tazón grande.
  4. Usa un batidor para mezclar 3 huevos y agrégales sal al gusto. Vierte esta mezcla sobre el pan empapado en leche y mézclalo bien.
  5. Agrega medio vaso de aceite de oliva (100 ml) y pimiento rojo picado al gusto. Continúa mezclando hasta que todos los ingredientes estén bien combinados.
  6. A continuación, unta una bandeja para hornear grande con aceite para evitar que la masa se pegue. Puedes usar una fuente para hornear más pequeña si prefieres una pizza más gruesa.
  7. Vierte la mitad de la masa en la bandeja para hornear preparada y extiéndela de manera uniforme.
  8. Lleva la masa al horno precalentado a 180 grados y hornéala durante aproximadamente 20 minutos, o hasta que esté dorada y crujiente.
  9. Mientras la masa está en el horno, prepara la salsa de tomate. Ralla 2 tomates y mezcla con 3 cucharadas de aceite de oliva, 2 cucharadas de ketchup o 1 cucharada de pasta de tomate, 2 dientes de ajo picados, y las hierbas aromáticas, tomillo y albahaca, al gusto. Mezcla todos estos ingredientes como se muestra en el video.
  10. Una vez que la masa esté dorada y lista, retírala del horno y extiende la salsa de tomate sobre ella.
  11. Ahora puedes agregar tus ingredientes favoritos, como queso, jamón, champiñones, etc., y hornear durante unos minutos más hasta que el queso se derrita y los ingredientes se cocinen a la perfección.
  12. ¡Listo! Tu pizza casera con base de pan empapado en leche está lista para disfrutar. Corta en porciones y sirve caliente.

Esta receta no solo es una forma deliciosa de aprovechar el pan duro, sino que también te permite personalizar tu pizza con tus ingredientes favoritos. Así que la próxima vez que te encuentres con pan duro en la cocina, recuerda esta receta y ¡no lo tires a la basura! En su lugar, transforma ese pan en una pizza casera que impresionará a tus seres queridos con su sabor y textura únicos. ¡Buen provecho!