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Poesías para el día del maestro

Como se aproxima el 11 de septiembre, el “Día del maestro”, seguramente estaremos pensando en agasajarlos. Y nada mejor que además de un presente, es poder dedicarles palabras de gratitud y de reconocimiento por su gran labor. Una gran idea con la siempre quedaremos más que bien es dedicarles una poesía para el día del maestro.

Poesías para el día del maestro

Sin duda, el concepto de poesía se vincula a la manifestación de belleza mediante el lenguaje. También, es la manera de llegar a el corazón de quienes las observan y los llena de emoción.

Poesías para el día del maestro cortas

A continuación te pasaremos las mejores poesías para el Día del Maestro, frases simples y muy emotivas para que puedas homenajearlos en su día.

Poesía para el día del maestro de 4 estrofas

Ser una Maestra significa alumbrar vidas,
sembrar en tierra fértil la invaluable semilla,
amar el arte de enseñar,
igual que el amor ama el amar.

Ser Maestro es saber escuchar,
es la mujer vestida de paciencia,
es cuidar de sus alumnos la conciencia
para que a sus metas puedan llegar.

Ser Maestro es una lucha continua,
vencer la ignorancia con el saber,
vencer la dejadez con el deber,
colocar la bandera “Si lo puedo lograr”.

Ser Maestro es quitar espinas,
es sanar las heridas que deja
la falta de conocimiento,
es enseñar con el ejemplo.

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Poesías para el día del maestro que rimen

1) La constancia, la paciencia
El saber, y la confianza
Esos son los maestros
Que derrotan la ignorancia.

2) Para mi profesora,
la pluma empuño,
en esta hora,
sin infortunio.

Decirle anhelo
con verso atento,
que yo la quiero
con sentimiento.

Que cada día
sus enseñanzas,
dan alegría,
y en mí confianza.

¡Cómo quisiera
mi profesora,
que mi maestra fuera
a todas horas!

3) En el jardín se formó una orquesta
para esta fiesta, para esta fiesta,
y dedicamos nuestro concierto
a las maestras y a los maestros.

Suenen, suenen, suenen panderetas
que este día en muy especial.
Suenen panderetas que hay que festejar.

4) Porque eres mi señorita
hoy te quiero regalar
un manojo de deseos
para que puedas soñar,
un ramito de violetas
para que puedas guardar
el más dulce de mis besos
y un “te quiero” de verdad.

5) Mi seño tiene las manos
hechas de amor y papel,
de témperas de colores
y de masitas de miel.

Ellas son las creadoras
de mundos maravillosos,
de títeres, de princesas
y príncipes amorosos.

Sus manos guardan secretos
de juegos y mil canciones.
Sus caricias son la cura
de golpes y de chichones.

Gracias, seño, por tener
esas manos creadoras
que me enseñan a querer
ser una mejor persona.