La perdiz

La perdiz

La perdiz llega a medir en su estado adulto aproximadamente entre 33 y 38 cm y una envergadura de 50 a 60 cm, cuenta con una cola que llega medir unos 12 cm . Su plumaje y el color la caracteriza según la edad y el sexo. Los crías de la perdiz de una semana no vuelan, no tienen cola y el su plumón es blanco en la parte superior del pico y dorado en la parte ventral.

A las dos semanas de haber nacido comienza a realizar pequeños vuelos y el color del plumón que tienen en la parte superior del pico cambia a un color negro mientras que la parte ventral el plumón se vuelve blanco. Cuando se cumple el mes de vida los vuelos comienza a ser más largos y el plumaje en el dorso toma un color crema con moteados en la parte ventral que surge en un ribete negro por encima del pico.
Aproximadamente al mes y medio el capirote se vuelve gris y surgen manchas negras en la parte superior del pico y en la posterior del cuello, la cola se hace un poco visible y las plumas del dorso can tomando un color pardo y barradas. Su cuello tiende a verse color negro y los laterales de la cabeza y la garganta hacia el color blanco.
Al cumplir los tres meses el pico y las patas son de color naranja y el collar del cuello está sin cerrar, a los quince días siguientes las patas se ponen de color rojo y en los machos juveniles la pluma externa del ala se hace puntiaguda y con una mancha blanca, en el caso de la hembra adulta de quince meses cuenta con la pluma más externa del ala con su borde gastado y una mancha blanca, y no tiene espolón.

Esta especie prefiere los lugares pedregosos con monte bajo y tierras de labranza, donde se da la siembras de cereales de invierno y las leguminosas. Vive en bandos familiares que va de los 16 a los 25 ejemplares. Ocupan los territorios pequeños, ya que disminuye los riesgos de los  desplazamientos para alimentarse.

 

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