La colectividad turca de Santiago del Estero: la historia detrás de apellidos como Zain, Nassif y Allub

Cuando se habla de la inmigración en Santiago del Estero, lo primero que aparece son los españoles y, con menos frecuencia, los italianos. Pero hubo otra colectividad que dejó una huella enorme en el comercio y en la vida cotidiana de la provincia, con apellidos que hoy siguen siendo santiagueños de pura cepa: la colectividad "turca", como se llamaba en la época a los inmigrantes sirios y libaneses.
Cuándo llegaron
Los primeros libaneses se instalaron en la ciudad capital alrededor de 1884. Los sirios llegaron una década después, hacia 1895. Para 1914, el censo nacional registró 1.748 "otomanos" (así los clasificaba el censo, porque viajaban con pasaporte del Imperio Otomano) en Santiago del Estero, casi el 3% de la población provincial de aquel momento: una comunidad mucho más grande de lo que se suele recordar hoy.
Cómo se ganaban la vida
Al principio, la mayoría trabajaba como vendedores ambulantes, cargando la mercadería al hombro por los parajes rurales. Con los años, durante las décadas de 1920 y 1930, muchos lograron abrir sus propios comercios de telas y artículos importados, llevando productos manufacturados hasta los rincones más alejados de la provincia.
El cruce con el quichua
Uno de los datos más curiosos de esta historia es que, para poder vender puerta a puerta en el campo santiagueño, muchos de estos comerciantes aprendieron quichua, el idioma que hablaban sus clientes. Con el tiempo, hasta su acento se volvió parte del folklore local: se los recuerda por pronunciar la "p" como "b", al punto que quedaron frases hechas como "beines, beinetas, bantalones" para imitar cariñosamente su forma de ofrecer la mercadería.
Apellidos que quedaron para siempre
De esa época quedan apellidos que hoy son parte de la identidad santiagueña: familias como los Zain, que llegaron a tener comercio propio; los Nassif, que se instalaron en la zona de Icaño y hasta participaron de la revolución de 1890; o los Allub, reconocidos comerciantes y también referentes políticos locales.
Si en tu familia hay un apellido de origen sirio o libansés con historia en Santiago del Estero, contánosla en los comentarios: seguramente no sea la única familia "turca" que terminó hablando quichua antes que árabe.

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