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Errores comunes al llenar el tanque de gasolina y cómo hacerlo correctamente

Para muchos amantes de los autos, llenar el tanque es un acto casi automático: detenerse en la estación, insertar la boquilla, esperar unos minutos y seguir el camino. Pero lo que pocos saben es que la forma en que cargas combustible puede influir directamente en el rendimiento, la vida útil del motor y hasta en la electrónica del vehículo.

Pequeños hábitos que parecen inofensivos pueden ser el origen de fallas costosas, consumo excesivo de gasolina y luces de advertencia que aparecen sin explicación. Si realmente quieres cuidar tu auto como se merece, este artículo puede ahorrarte muchos dolores de cabeza.

Índice

    Cuáles son los errores más comunes al llenar el tanque

    1. Llenar el tanque hasta que se derrame

    Uno de los errores más frecuentes es insistir en seguir cargando después de que la pistola de la estación se detiene. Al hacer esto, el combustible puede entrar en conductos diseñados solo para vapores, lo que termina afectando sensores, válvulas y el sistema de control de emisiones. El resultado suele ser olor a gasolina, fallas al acelerar y la temida luz de “check engine”.

    2. Cargar combustible mientras están rellenando la estación

    Cuando el camión cisterna llena los tanques de la gasolinera, remueve sedimentos, agua y suciedad acumulada en el fondo. Si cargas en ese momento, es muy probable que ese combustible contaminado termine en el filtro, los inyectores o la bomba.

    3. Usar un octanaje incorrecto

    Ni la gasolina más cara ni la más barata son necesariamente mejores. Cada motor está diseñado para funcionar con un octanaje específico. Usar uno inferior puede provocar detonaciones internas, pérdida de potencia y desgaste prematuro; usar uno superior al necesario solo hará que gastes más dinero sin ningún beneficio real.

    4. Llenar el tanque con el motor encendido

    Además de ser un riesgo de seguridad, esta práctica puede confundir a los sensores del sistema de ventilación del tanque. Esto provoca que la computadora del auto registre datos erróneos y active alertas que parecen fallas graves cuando en realidad no lo son.

    5. Ajustar demasiado la tapa del tanque

    Apretar la tapa con demasiada fuerza puede dañar el sello que evita que los vapores se escapen. Esto puede generar pequeñas fugas que, aunque no se vean, hacen que el sistema detecte un problema y encienda la luz de advertencia.

    6. Confiar en gasolina excesivamente barata

    Si una estación siempre tiene precios muy por debajo del promedio o casi no tiene clientes, conviene desconfiar. El combustible adulterado con agua o solventes puede causar daños serios al sistema de inyección y al motor.

    Cómo hacerlo correctamente

    Detente cuando la pistola se apague

    Cuando el surtidor corta el flujo, es porque el tanque ya alcanzó su nivel correcto. No intentes “llenarlo un poco más”. Ese pequeño extra puede convertirse en un problema grande.

    Observa lo que ocurre en la estación

    Si ves un camión descargando combustible, lo mejor es volver más tarde. Unos minutos de espera pueden evitarte una reparación costosa.

    Usa siempre el octanaje recomendado por el fabricante

    Esta información está en el manual del auto o en una etiqueta cerca de la tapa del tanque. No lo adivines ni te dejes llevar por mitos.

    Apaga el motor antes de cargar

    Además de ser una norma de seguridad, permite que los sistemas del auto funcionen correctamente durante el llenado.

    Ajusta la tapa solo hasta que haga clic

    Uno o dos clics son suficientes para sellar el sistema sin dañar la junta.

    Elige estaciones confiables

    Prefiere aquellas con buen movimiento de clientes, mantenimiento visible y marcas reconocidas. Un combustible limpio es una inversión en la salud de tu motor.

    Si te ha quedado alguna duda. mira el siguiente video hecho por Santiago Soluciones:

    Consejos extra para cuidar tu sistema de combustible

    • Mantén siempre al menos un cuarto de tanque. Esto ayuda a que la bomba de gasolina se mantenga lubricada y fría.

    • No esperes a que el tanque esté totalmente vacío para cargar.

    • Si notas olor a gasolina, tironeos o una luz de advertencia después de cargar, revisa primero la tapa del tanque.

    • Guarda tus recibos de carga: pueden ser útiles si necesitas reclamar por combustible defectuoso.

    Cargar gasolina no es solo una rutina, es un proceso que influye directamente en la vida de tu vehículo. Hacerlo bien es una de las formas más simples y efectivas de mantener tu auto en excelente estado durante muchos años.

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