Receta casera de salame de pollo sin productos químicos

La receta de salame de pollo casero sin productos químicos es una alternativa saludable y deliciosa a los embutidos comerciales, que a menudo contienen conservantes y aditivos. Este salame está hecho únicamente con ingredientes naturales, lo que lo convierte en una opción más ligera y nutritiva para quienes buscan cuidar su alimentación sin renunciar al sabor.

Con una mezcla de especias que aportan un toque especial y una textura firme y jugosa, este embutido es ideal para bocadillos, sándwiches o como aperitivo. Lo mejor de todo es que puedes prepararlo en casa de forma fácil y sin necesidad de conservantes artificiales.

¡Perfecto para disfrutar de un embutido saludable y casero!

Índice
  1. Ingredientes
  2. Preparación

Ingredientes

  • 500 g de Pechuga de pollo (sin piel y sin hueso)
  • 2 Dientes de ajo
  • 1 cdita de Sal
  • 1 cdita de Pimienta negra molida
  • 1 cdita de Pimentón dulce (opcional para darle color)
  • 1 cdita de Orégano seco
  • 1/2 cdita de Comino molido
  • 1/2 cdita de Nuez moscada (opcional)
  • 2 cdas de Aceite de oliva
  • 1 cda de Fécula de maíz (maicena) o harina de avena (para darle consistencia)
  • Papel film o plástico para embutir

Preparación

  1. Preparar el pollo: Corta la pechuga de pollo en trozos pequeños para facilitar el procesado. Si tienes procesadora, colócala allí. Si no, puedes hacerlo a mano o pedir que lo muelan en la carnicería.
  2. Agregar los condimentos: En un bowl grande, coloca el pollo molido y añade el ajo picado finamente o triturado, la sal, la pimienta, el pimentón, el orégano, el comino y la nuez moscada. Agrega también el aceite de oliva. Mezcla bien con las manos o con una espátula hasta que los ingredientes estén completamente integrados.
  3. Dar consistencia: Incorpora la fécula de maíz o harina de avena a la mezcla. Esto ayudará a darle una mejor textura al salame, haciéndolo más firme.
  4. Formar el embutido: Coloca la mezcla de pollo sobre una hoja grande de papel film (plástico). Envuélvelo de manera ajustada, dándole forma de cilindro, asegurándote de que no queden burbujas de aire. Gira los extremos del papel film como si fuera un caramelo para sellar bien.
  5. Cocinar el salame: Pon a hervir una olla con suficiente agua. Cuando el agua esté hirviendo, introduce el salame envuelto en el papel film. Baja el fuego a medio-bajo y cocina el salame durante 45 minutos a 1 hora. Si tienes un termómetro de cocina, asegúrate de que el interior del salame alcance al menos 75°C, para estar completamente cocido.
  6. Enfriar y reposar: Una vez cocido, retira el salame del agua caliente y deja enfriar a temperatura ambiente. Luego, colócalo en la heladera por lo menos 4 horas (mejor si lo dejas toda la noche) para que adquiera una textura más firme y compacta.
  7. Servir: Una vez bien frío, retira el papel film y corta el salame en rodajas finas. ¡Disfruta tu salame de pollo casero sin químicos!

¡Este salame es perfecto para bocadillos, sándwiches o acompañar ensaladas. Al ser casero, no contiene aditivos ni conservantes artificiales, lo que lo hace una opción más saludable y natural!

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