El Crespín: la leyenda santiagueña que explica el silbido que se escucha de noche en el monte

En el monte santiagueño, cuando cae la noche, muchas veces se escucha un silbido agudo y repetido que no pertenece a ningún pájaro conocido por quien no es de la zona. Los que crecieron entre el chaco santiagueño saben de qué se trata: es el canto del crespín, y detrás de ese sonido hay una de las leyendas más queridas de la tradición oral de Santiago del Estero.
Cuenta la leyenda que dos hermanos mellizos vivían en el monte junto a su abuela. Un día la abuela enfermó, y el hermano varón, al que llamaban Crespín, salió a buscar comida y remedios para curarla. Pasaron las horas y Crespín no volvía. Su hermana, angustiada, salió a buscarlo por el monte, llamándolo sin parar. Buscó tanto y con tanta desesperación que, según la tradición, terminó transformándose ella misma en un ave.
Desde entonces, dicen los santiagueños, esa ave vuela de noche por el monte repitiendo el nombre de su hermano: "¡Crespín, crespín!". Es el silbido que todavía hoy se escucha en las noches de campo, y que los más viejos del lugar enseñan a respetar: no conviene responderle a un silbido nocturno en el monte sin saber bien de dónde viene.
La leyenda del Crespín convive con otras historias del imaginario santiagueño, como El Familiar, la Telesita o el Lobizón, todas parte de una tradición oral que mezcla raíces quichuas, criollas e hispánicas, y que durante generaciones sirvió para explicar lo inexplicable del monte: sus sonidos, sus silencios y sus noches interminables.

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