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¿Cómo llegaron los gorriones a la Argentina?

Seguramente Los Gorriones son las aves más comunes y de la que estamos acostumbrados a ver, ya sea en las casas, jardines, plazas y por todos lados. De hecho, desde chicos habrá sido uno de los primeros pajaritos que hemos conocido y por eso nos resulta tan familiar.

Sin duda, han invadido la provincia de Buenos Aires y todo el territorio nacional con su presencia. Estas pequeñas aves de 15 cm. de largo aproximadamente, de color pardo como el más dominante, de rayas negras, mejillas blancas y su pileo gris, están muy acostumbradas a estar cerca del ser humano.

En vista de esta alegre invasión de gorriones, la pregunta es: ¿Cómo llegaron a la Argentina?

origen de los gorriones

La realidad es que existen muchas versiones de como llegaron los gorriones a la Argentina, algunos dicen que los introdujo Domingo Faustino Sarmiento, otros creen que en 1850 fueron traídos desde los Estados Unidos, hay quienes aseguran que llegaron a bordo en un velero procedente de Liverpool, entre otras historias.

Sin embargo hay una historia que más aceptación tiene, y es la que tuvo lugar en 1871 cuando el cervecero suizo alemán Bieckert pisó por primera vez suelo argentino:

  • Emilio Bieckert, dueño del barco cervecero trajo una jaula con varias parejas de gorriones y sus pichones nacidos en altamar. Pero debido a la rigurosidad de la aduana con respecto a la exigencia del pago de un arancel por la jaula de aves, decidió renunciar y liberó a las aves. Permitió que se vuelen para que regresen a Europa.

Esto ocurrió en Buenos Aires de 1871, los pájaros ya liberados por su dueño volaron por el Río de la Plata y bajaron hasta los arboles de la ribera. Precisamente allí se quedaron, volaron en el cielo porteño e hicieron sus nidos y se multiplicaron hasta extenderse por todo el país.

De hecho, tomaron su lugar sin pagar el derecho de aduana. Afortunadamente estas pequeñas aves lejos de regresar a Europa eligieron a Buenos Aires para vivir, por eso se han adueñado de plazas, parques, espacios verdes y nuestros hogares.

Es interesante notar que los gorriones no caminan, sino más bien se desplazan con simpáticos saltitos.

Para concluir, podemos asegurar que tanto se han extendido que forman parte de la gran familia de los paséridos, como la especie más común que conocemos de gorriones que tan adaptada está al hábitat urbana, cerca nuestro.