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Cómo limpiar y curar tu sartén de hierro fundido como un profesional.

Las sartenes de hierro fundido son famosas por su durabilidad y por crear una capa antiadherente natural con el uso. Sin embargo, para que funcionen correctamente y duren toda la vida, necesitan un mantenimiento especial.
Si tu sartén tiene suciedad acumulada, restos pegados o una capa de grasa antigua, este método profesional te permitirá limpiarla profundamente y volver a curarla para que quede como nueva.

A continuación encontrarás un procedimiento práctico, basado en técnicas tradicionales, que utiliza ingredientes simples como sal gruesa, papa y aceite, pero logra un resultado impecable.

También, podrás seguir el procedimiento en el siguiente vídeo del canal de Clean That Up:

Índice

    Paso 1: Limpiar la superficie con sal gruesa y papa

    Este es el método clave:

    1. Cubre el fondo de la sartén con una capa generosa de sal gruesa.

    2. Corta una papa por la mitad.

    3. Usa la papa como un exfoliante natural:

      • Frota con fuerza sobre la sal.

      • Realiza movimientos circulares o de fricción.

      • La combinación de la textura de la sal y la humedad de la papa ayuda a desprender costras, grasa vieja, suciedad pegada y residuos quemados.

    Este paso es muy efectivo porque no raya el hierro y permite una limpieza profunda sin productos agresivos.

    Paso 2: Lavar y secar correctamente

    Una vez que hayas removido toda la suciedad:

    1. Enjuaga bien la sartén bajo el agua.

    2. Lávalo con una esponja y un poco de detergente.

    3. Asegúrate de retirar cualquier resto de sal o papa.

    4. Sécala de inmediato con un paño o servilleta absorbente.

    5. Para eliminar por completo la humedad, coloca la sartén en el horno caliente durante unos minutos, o caliéntala brevemente en la estufa.

    Este secado total es fundamental para evitar la aparición de óxido.

    Paso 3: Aplicar aceite y curar la superficie

    Con la sartén ya caliente y completamente seca:

    1. Añade unas pocas gotas de aceite vegetal o de canola.

    2. Con papel de cocina, distribuye una capa muy fina por toda la superficie, incluyendo los bordes.

    3. Usa otra hoja de papel para retirar el exceso de aceite.

    4. Si deseas un curado más profundo, puedes colocar la sartén nuevamente en el horno durante 30 a 60 minutos para sellar la capa protectora.

    Este proceso crea la pátina, una película natural que actúa como antiadherente y protege el hierro.

    Consejos adicionales para mantener tu sartén como nueva

    • Evita dejarla en remojo: el hierro fundido absorbe humedad y puede oxidarse.

    • Después de cada uso, limpia, seca y aplica una microcapa de aceite.

    • Si notas manchas de óxido, frótalas con sal o una esponja metálica y vuelve a curarla.

    • No uses grandes cantidades de aceite en el curado: las capas muy gruesas dejan la superficie pegajosa.

    • Entre más la uses, mejor funcionará: la pátina se fortalece con el tiempo.

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