Cómo lavar mantas grandes sin lavadora

Lavar mantas grandes puede parecer un desafío, especialmente cuando no entran en la lavadora.
Llevarlas a la tintorería es una opción, pero puede resultar costosa y, en muchas localidades pequeñas, no siempre hay acceso a estos servicios.

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Afortunadamente, existen métodos caseros para limpiar mantas grandes sin necesidad de equipos especiales.
Materiales necesarios
- Gel para lavar ropa de color
- Un poco de detergente para platos
- Suavizante para ropa
- Una bañera o recipiente grande
- Agua tibia
Procedimiento
- Preparación del lavado: Llená la bañera con agua tibia y agregá un chorro de gel para ropa de color junto con una pequeña cantidad de detergente para platos. Aunque parezca extraño, este último ayuda a eliminar mejor la suciedad y los residuos de grasa que pueden acumularse en la tela.
- Remojo de la manta: Colocá la manta en la bañera, asegurándote de que se empape bien. Si la manta es muy grande y se vuelve difícil de manejar, agregá más agua hasta que quede completamente sumergida. Dejá reposar por una hora para que la suciedad se desprenda.
- Lavado manual: Para limpiar la manta sin esfuerzo, podés pisarla suavemente con los pies, como si estuvieras prensando uvas. Este método permite que el detergente penetre bien en las fibras sin dañar la tela.
- Enjuague: Drená el agua sucia y volvé a llenar la bañera con agua limpia. Podés repetir el proceso de pisado para asegurarte de que no queden residuos de jabón.
- Aromatizado y suavizado: En el último enjuague, agregá un poco de suavizante para ropa y dejá la manta en remojo por unos 10 minutos. Esto ayudará a que quede más esponjosa y con un aroma agradable.
- Escurrido: Drená toda el agua y dejá que la manta repose en la bañera durante aproximadamente una hora para que escurra el exceso de líquido. Luego, colgala sobre una escoba o un palo resistente apoyado en los bordes de la bañera.
- Secado final: Al día siguiente, la manta ya estará parcialmente seca. Para acelerar el proceso, colgala al aire libre en un lugar con buena ventilación.
Consejos para mantener la manta en buen estado
- Si lavás la manta en lavadora, asegurate de usar un ciclo suave y una temperatura baja para evitar dañar las fibras.
- Guardala en un lugar seco y bien ventilado para evitar olores desagradables. Colocar un trozo de jabón perfumado dentro del armario ayudará a mantenerla fresca.
- Si la manta no está muy sucia, un lavado cada seis meses será suficiente para mantenerla limpia y libre de polvo.
Con este método, podrás lavar mantas grandes sin esfuerzo y sin necesidad de gastar en tintorerías.
¡Así siempre estarán limpias y listas para usar!
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