Waffles dulces caseros: receta fácil, esponjosos por dentro y crujientes por fuera

Waffles dulces dorados con frutas, miel y mantequilla en un plato para el desayuno

Los waffles dulces son un desayuno o merienda que encanta a todos. Con una masa sencilla y una wafflera, obtienes porciones doradas y crujientes por fuera, y esponjosas por dentro. Esta receta usa ingredientes básicos de cualquier cocina.

Ingredientes (6 waffles aprox.)

  • 250 g de harina de trigo
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 2 cucharadas de azúcar
  • ¼ de cucharadita de sal
  • 2 huevos
  • 300 ml de leche
  • 60 g de mantequilla derretida (y un poco más para engrasar)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Paso 1: mezcla los ingredientes secos

En un bol grande, combina la harina, el polvo de hornear, el azúcar y la sal. Tamizar la harina ayuda a evitar grumos.

Paso 2: prepara los húmedos

En otro recipiente, bate los huevos con la leche, la mantequilla derretida (que no esté muy caliente) y la vainilla.

Paso 3: une con cuidado

Vierte los ingredientes húmedos sobre los secos y mezcla con una espátula solo hasta integrar. Deben quedar algunos grumitos pequeños; si bates de más, los waffles saldrán duros. Deja reposar la masa 5 a 10 minutos.

Paso 4: cocina

Precalienta la wafflera y engrásala ligeramente. Vierte la cantidad de masa que indique tu máquina y cocina 3 a 5 minutos, hasta que estén dorados y el vapor casi deje de salir. Evita abrir la tapa antes de tiempo.

Trucos para que queden crujientes

  • Coloca los waffles ya cocidos sobre una rejilla, no sobre un plato: así no se humedecen.
  • Para mantenerlos calientes, colócalos en el horno a 100 °C mientras cocinas el resto.
  • Si quieres una versión más esponjosa, separa las claras, bátelas a punto de nieve e incorpóralas al final con movimientos envolventes.

Ideas para servir

Acompáñalos con miel, jarabe de arce, frutas frescas, dulce de leche, crema batida o helado. Para una versión más nutritiva, agrega un poco de yogur y frutos secos.

Conservación

Los waffles sobrantes se pueden congelar separados por papel encerado y recalentar en la tostadora directamente, con lo que recuperan su textura crujiente.

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