Si se te duermen las manos por la noche, esto es lo que tu cuerpo está tratando de decirte

Te despiertas en plena noche con la mano dormida, con hormigueo o como si no fuera tuya. Sacudes los dedos y, a los pocos minutos, la sensación pasa. Es muy común, y en la mayoría de los casos tiene explicaciones sencillas. Aun así, vale la pena entender qué te está diciendo tu cuerpo.
Las causas más frecuentes
- La postura al dormir: dormir sobre el brazo, con las manos bajo la almohada o con las muñecas muy dobladas comprime los nervios y reduce el paso de la sangre. Al cambiar de postura, la sensación vuelve a la normalidad.
- Brazos por encima de la cabeza: esta posición estira los nervios del brazo y puede provocar hormigueo.
- Frío: cuando hace frío, la circulación en las manos disminuye y se sienten más entumecidas.
- Movimientos repetitivos: trabajar muchas horas con el teléfono, la computadora o herramientas puede dejar las muñecas sensibles por la noche.
- Presión en el nervio de la muñeca: en algunas personas, el nervio que pasa por la muñeca (síndrome del túnel carpiano) se irrita y provoca hormigueo nocturno.
Qué puedes hacer en casa
- Intenta dormir con las muñecas rectas, sin doblarlas, y evita dormir sobre los brazos.
- Usa una almohada que mantenga el cuello alineado.
- Abrígate bien las manos si el dormitorio es frío.
- Haz estiramientos suaves de muñecas y dedos antes de acostarte.
- Durante el día, haz pausas si trabajas con las manos durante horas.
Cuándo consultar a un médico
Consulta con un profesional de la salud si:
- Las molestias ocurren con mucha frecuencia o van en aumento.
- Sientes dolor, debilidad o pierdes fuerza para agarrar objetos.
- El hormigueo aparece también durante el día o en ambas manos a la vez.
- Se acompaña de mareo, dificultad para hablar o debilidad súbita en un lado del cuerpo: en ese caso, busca atención urgente.
Algunas condiciones, como la diabetes o la falta de ciertas vitaminas, pueden asociarse con hormigueo persistente; solo un profesional puede evaluarlo con exámenes.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud. No pretende diagnosticar ni prometer curas.
