Recorrido por el orquidario de Jaqueline: cultivo de orquídeas en árboles y palmeras

Recorrido por el orquidario de Jaqueline: cultivo de orquídeas en árboles y palmeras

Hoy visitamos la casa de Jaqueline y Maurício para conocer un orquidario lleno de plantas maravillosas. Al llegar, lo primero que llamó la atención fue el enraizamiento impresionante de las orquídeas, muchas de ellas cultivadas directamente sobre árboles y palmeras, alcanzando alturas de más de dos metros. Este resultado es fruto del cuidado especial y del cariño con que Jaqueline atiende cada una de sus plantas.

El inicio de una pasión durante la pandemia

Jaqueline contó que comenzó a cultivar orquídeas en 2020, durante la pandemia, cuando debía permanecer en casa y no tenía muchas actividades por hacer. Ya sentía gusto por las plantas, y a partir de ese momento no paró. Hace seis años que se dedica a este cultivo y, según ella misma reconoce entre risas, siempre dice que va a parar, pero no lo consigue: cada vez descubre una orquídea más bonita que la anterior y quiere adquirirla.

Su primera orquídea fue una Dendrobium Thyrsiflorum, que aún conserva y que tiene alrededor de seis años en su cultivo. La compró como muda y hoy es una planta desarrollada que en una floración anterior llegó a dar entre 32 y 35 racimos de flores. Su inspiración fue Renata, de Jacuí, cuyo orquidario visitó y del que quedó completamente enamorada.

Orquídeas amarradas en palmeras y árboles

Ya en la entrada del orquidario se pueden ver varios dendrobios, entre ellos Dendrobium Valquiriana y Dendrobium Nobilior, amarrados a las palmeras. Uno de los ejemplares destacados es un Dendrobium Fimbriatum, una tochera enorme cargada de flores que aún seguirá abriendo más pimpollos. Jaqueline confesó que los dendrobios son sus favoritos desde el comienzo del cultivo.

El primer orquidario que armó era pequeño y se llenó rápidamente, por lo que después fue ampliando el espacio. Hoy tiene varios sectores dedicados a diferentes tipos de orquídeas. Las palmeras cumplen un papel importante como soporte natural, y el enraizamiento sobre ellas se ve muy saludable y natural.

Phalaenopsis, bulbophyllum y otras variedades

En un sector específico mantiene sus Phalaenopsis, junto a algunos Oncidium y Bulbophyllum. También mostró una hermosa Cattleya Loddigesii que recibió como regalo, y varias bulbofilas con un enraizamiento notable sobre los troncos de los árboles.

Entre las plantas visitadas apareció también una Encyclia con un vegetativo diferente que aún no ha florecido, además de epidendros que destacan por su floración duradera. También se observaron ejemplares de Vanda con muchos botones por abrir y un Dendrobium Tangerine. Uno de los dendrobios que mostró podría ser un Dark Princess, aunque no estaba completamente segura del nombre.

Cuidados y adubación

Sobre los cuidados, Jaqueline comentó que utiliza Nutriorquídea como abono y remarcó que con las orquídeas hay que tener mucho cuidado con las enfermedades, controlándolas bien. Este manejo se refleja en la salud de las raíces y en el vigor del vegetativo, que en algunos casos encanta incluso sin flores, como sucede con una de las plantas presentadas cuyo follaje es una maravilla por sí solo.

La orquídea encerada y la joya africana

Durante el recorrido se mostró una orquídea encerada que resulta muy bonita, y varios ejemplares de Laelia cultivados en cachepô, con vegetativos exuberantes. Uno de los momentos más destacados fue el encuentro con una orquídea africana, una planta robusta originaria de África que Jaqueline compró en un orquidario de São José do Rio Pardo. Está en su cultivo desde hace aproximadamente cuatro años y la adquirió cuando ya tenía un porte grande, no como muda, y ya había florecido.

Un orquidario que enamora

A pesar de que el día estaba con amenaza de lluvia, la visita valió cada segundo. El orquidario de Jaqueline y Maurício es enorme y está dividido en varios sectores, con orquídeas plantadas en árboles, amarradas en palmeras y también cultivadas en vasos. La combinación de dendrobios, phalaenopsis, cattleyas, vandas, oncidios, encíclias, bulbofilas, epidendros y hasta una orquídea africana convierten este espacio en un verdadero paraíso para los amantes de estas plantas.

Lo más impactante es notar cómo la pasión que nació durante el aislamiento de la pandemia se transformó en una colección impresionante, cuidada con dedicación y cariño. Jaqueline demuestra que, con paciencia, observación y buenos cuidados, es posible lograr un enraizamiento perfecto y florecimientos abundantes, incluso cultivando muchas orquídeas directamente sobre los troncos de los árboles del jardín.

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