Muchos lo hacen de otra forma: hojaldre fácil con solo harina y agua hirviendo.

Durante mucho tiempo, muchas personas han creído que preparar masa hojaldrada en casa es complicado y requiere técnicas difíciles o ingredientes especiales. Sin embargo, existe un método sorprendentemente simple que solo utiliza harina y agua hirviendo para crear una masa suave, flexible y perfecta para preparar deliciosos pastelitos rellenos.

Esta receta es ideal para quienes buscan una preparación casera fácil, económica y con un resultado increíblemente crujiente. Con un poco de paciencia y algunos pasos simples, podrás obtener una masa con capas suaves por dentro y doradas por fuera, perfecta para rellenar con papas u otros ingredientes.

Ingredientes

Para la masa

  • 2,5 tazas de agua caliente (aproximadamente 500 ml)

  • 2,5 cucharaditas de sal (14 g)

  • 7,5 tazas de harina de trigo (aproximadamente 840 g)

Nota: la cantidad de harina puede variar ligeramente dependiendo de la marca o del tipo de molienda.

Para el laminado

  • 180 g de mantequilla derretida

Para el relleno

  • 3 a 4 papas medianas cocidas

  • 1,5 cucharaditas de sal

  • 60 g de mantequilla

Para el acabado

  • Un poco de aceite vegetal para pincelar

Preparación paso a paso

1. Preparar la masa

En un recipiente grande, mezcla el agua caliente con la sal hasta que se disuelva por completo. Agrega la harina poco a poco mientras mezclas con una cuchara o espátula.

Cuando la masa comience a formarse, amásala con las manos durante unos 5 a 10 minutos hasta obtener una textura suave, elástica y ligeramente tibia. La masa no debe quedar pegajosa.

Divide la masa en 4 partes iguales. Cubre cada porción con un paño limpio o plástico y deja reposar durante 20 minutos. Este descanso permite que la masa se vuelva más fácil de trabajar.

2. Estirar y formar las capas

Estira la primera porción de masa hasta que quede muy delgada. Luego dóblala varias veces para comenzar a crear las capas.

Haz lo mismo con la segunda porción de masa, estirándola muy fina. Unta la superficie con mantequilla derretida y coloca las capas una sobre otra.

Repite el proceso con el resto de la masa. Después de formar el bloque de masa laminada, envuélvelo firmemente, cúbrelo y colócalo en el congelador durante aproximadamente 25 minutos. Esto ayudará a que la mantequilla se solidifique y facilite el corte posterior.

3. Preparar el relleno

Mientras la masa se enfría, aplasta las papas cocidas hasta formar un puré suave. Agrega la sal y la mantequilla, mezclando bien hasta que quede una preparación cremosa.

4. Formar los pastelitos

Retira la masa del congelador y córtala en 14 o 15 porciones iguales.

Estira cada porción formando discos delgados. Coloca una pequeña cantidad del relleno de papa en el centro y cierra la masa sellando bien los bordes para que el relleno no se escape durante la cocción.

5. Horneado

Coloca los pastelitos en una bandeja para horno previamente engrasada o cubierta con papel para hornear.

Pincela la superficie con un poco de aceite vegetal para ayudar a que se doren de manera uniforme.

Hornea en horno precalentado a 190 °C durante 40 a 45 minutos. Revisa ocasionalmente hasta que estén dorados y crujientes.

El resultado será una masa con capas delicadas, exterior crujiente y un interior suave y sabroso.

Consejos y recomendaciones

  • Si la masa se pega al estirarla, espolvorea un poco de harina sobre la superficie de trabajo.

  • No agregues demasiada harina durante el amasado para evitar que la masa quede dura.

  • El reposo de la masa es fundamental para que se vuelva flexible y fácil de estirar.

  • Puedes variar el relleno usando queso, carne, verduras salteadas o incluso combinaciones dulces.

  • Para lograr una textura aún más hojaldrada, procura estirar la masa lo más fina posible antes de doblarla.

Para una mejor comprensión de este contenido te invitamos a ver el siguiente video del canal De la cocina de Fatma:

 

 

Con solo harina, agua caliente y algunos pasos sencillos, es posible preparar una masa hojaldrada casera sorprendentemente deliciosa. Esta receta demuestra que no siempre se necesitan técnicas complicadas para lograr resultados increíbles en la cocina.

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