Qué cuentan los sobrevivientes de un paro cardíaco sobre el túnel de luz y qué dice la ciencia

Persona caminando hacia una luz intensa entre las nubes

Pocas historias despiertan tanta curiosidad como las de quienes volvieron de un paro cardíaco y aseguran haber visto algo mientras su corazón estaba detenido. Entre los elementos que más se repiten en esos relatos aparece uno: un túnel y una luz intensa al final. ¿Qué cuentan realmente estas personas y qué dice la ciencia?

Qué es una experiencia cercana a la muerte

Se llama así a un conjunto de vivencias que algunas personas relatan después de haber estado al borde de la muerte, sobre todo tras un paro cardíaco o una situación crítica. No son raras: según distintos estudios, entre un 10 % y un 20 % de los sobrevivientes de un paro cardíaco describe algún tipo de recuerdo de ese momento.

Lo que más se repite en los relatos

  • Sensación de paz y ausencia de dolor.
  • La impresión de salir del propio cuerpo y observar la escena desde arriba.
  • Un túnel oscuro que conduce a una luz muy brillante.
  • Encuentros con seres queridos fallecidos o con presencias que no se pueden identificar.
  • Una revisión rápida de momentos de la propia vida.
  • La sensación de llegar a un límite y de que “todavía no es el momento” de cruzarlo.

No todos viven lo mismo. Algunas personas describen miedo, confusión o escenas desagradables, y otras no recuerdan nada. Tampoco coinciden los detalles: varían según la cultura, las creencias y la historia personal de cada uno.

Por qué el túnel y la luz no son “lo que pensamos”

Muchos imaginan estas escenas como una prueba de lo que ocurre después de morir. Los investigadores ofrecen explicaciones más terrenales, aunque ninguna cierra el debate por completo:

  • Falta de oxígeno en el cerebro. Cuando el cerebro recibe menos oxígeno, la visión periférica falla primero, lo que puede producir la sensación de “visión de túnel” con un punto de luz al centro.
  • Actividad cerebral residual. Se ha observado que el cerebro puede mantener cierta actividad eléctrica durante unos instantes tras el paro y también durante la reanimación.
  • Liberación de químicos. En situaciones extremas el cuerpo libera sustancias que pueden generar calma, euforia o alucinaciones.
  • Efecto de los medicamentos y de la reanimación. Algunos fármacos y el propio estrés del procedimiento pueden alterar la percepción.
  • Reconstrucción de la memoria. Muchos de los recuerdos se arman al despertar, a partir de lo que la persona escuchó, sintió o ya conocía.

Lo que todavía no se sabe

Investigaciones como el estudio AWARE, que siguió a miles de pacientes con paro cardíaco en varios hospitales, intentaron comprobar si alguien podía percibir lo que ocurría en la sala durante la reanimación. Los resultados no permiten concluir que esas experiencias sean algo más que fenómenos del cerebro en crisis, pero tampoco explican todos los casos. Por eso sigue siendo un tema de estudio abierto.

Cómo leer estos testimonios

Los relatos individuales, sobre todo los que circulan en redes de forma anónima, no se pueden comprobar. Conviene leerlos con respeto, pero también con criterio: son vivencias personales, no pruebas científicas. Lo que sí muestran es algo muy humano: la forma en que una crisis extrema transforma la manera en que alguien valora la vida.

Lo que muchos sobrevivientes comparten

Más allá de lo que vieron o creen haber visto, es frecuente que quienes pasan por esto cambien de prioridades: pasan más tiempo con su familia, pierden parte del miedo a la muerte y valoran más lo cotidiano. Quizás ahí esté la lección más clara: la frontera entre la vida y la muerte es más delgada de lo que pensamos, y lo que hacemos con el tiempo que tenemos es lo que más importa.

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