Ponelo en el lavarropas y siempre se mantendrá como nuevo: te durará para siempre.

El lavarropas es uno de esos electrodomésticos que usamos casi todos los días pero que pocas veces limpiamos. Y aunque a simple vista parezca limpio, por dentro puede acumular sarro, moho y restos de jabón que no solo afectan el lavado de la ropa, sino que también acortan la vida útil del aparato.
Por suerte, no hace falta comprar productos caros ni llamar a un técnico. Con ingredientes caseros como bicarbonato de sodio y vinagre blanco, podés dejar tu lavarropas impecable, perfumado y funcionando como el primer día.
¿Por qué se ensucia el lavarropas?
Aunque parezca raro, el propio uso del lavarropas lo ensucia. Cada ciclo de lavado deja residuos que se van acumulando:
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Restos de detergente y suavizante que no se enjuagan del todo.
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Sarro del agua, sobre todo en zonas donde el agua es “dura”.
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Pelusas, grasa y suciedad de la ropa, que se adhieren a las paredes del tambor o al filtro.
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Humedad constante, que favorece la formación de hongos y bacterias.
Con el tiempo, esto provoca olores desagradables, ropa mal lavada, manchas misteriosas y un mayor consumo de agua y electricidad.
Síntomas de que tu lavarropas necesita una limpieza urgente
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Ropa que sale con olor feo aunque uses suavizante.
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Manchas oscuras en la goma del tambor.
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Agua que queda acumulada en el cajón del jabón.
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Programas que tardan más o no centrifugan bien.
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Un zumbido o ruido inusual durante el ciclo.
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Malos olores al abrir la puerta después de lavar.
¿Cómo limpiarlo a fondo con vinagre y bicarbonato?
Paso 1: limpieza del cajón del detergente
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Sacá el cajón (generalmente sale fácil tirando hacia afuera).
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Espolvorealo con bicarbonato.
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Frotá bien con un cepillo de dientes viejo, agregando un poco de agua.
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Enjuagalo bajo la canilla.
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Rocíá vinagre blanco en el compartimiento donde va el cajón, dejá actuar 10 minutos y pasá un trapo.
Paso 2: limpieza interna del tambor
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Poné 2 cucharadas de bicarbonato en el compartimiento de prelavado.
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En el compartimiento del suavizante, colocá ½ taza de vinagre blanco.
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Elegí un programa largo y caliente (mínimo a 60 °C, idealmente a 90 °C) y ejecutá un ciclo sin ropa.
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Al finalizar, abrí la puerta para que se ventile el interior.
Paso 3: limpieza de la goma y la puerta
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Con un trapo seco, limpiá la goma por dentro.
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Si hay manchas oscuras, rociá vinagre y dejá actuar unos minutos.
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Frotá con el cepillo y pasá un trapo limpio.
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No olvides limpiar el vidrio o plástico del visor.
Mantenimiento semanal: trucos para que no se vuelva a ensuciar
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Dejá la puerta entreabierta después de cada lavado para evitar la humedad.
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Limpiá el cajón del jabón una vez por semana si lavás seguido.
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Usá la cantidad justa de detergente: el exceso deja residuos.
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Evitá usar demasiado suavizante, que se pega en los conductos y genera mal olor.
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Limpiá el filtro cada 2 o 3 meses (consultá el manual del lavarropas, suele estar abajo o detrás de una tapa frontal).
Tip extra: cómo dejarlo perfumado naturalmente
¿Querés que además de limpio, tu lavarropas huela bien?
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Agregá unas gotas de aceite esencial de lavanda, eucalipto o limón en el cajón del suavizante durante el lavado en vacío con vinagre.
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También podés poner un saquito de té seco dentro del tambor al finalizar, para absorber olores.
¿Se puede usar lavandina para limpiar el lavarropas?
Sí, pero con cuidado. La lavandina es efectiva para matar bacterias, pero puede dañar los componentes de goma si se usa con frecuencia. Es mejor dejarla como último recurso o para una limpieza puntual si hay mucho moho.
¿Cada cuánto conviene hacer esta limpieza profunda?
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Una vez por mes si lavás ropa seguido (más de 2 veces por semana).
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Cada 15 días si lavás toallas, ropa de trabajo o ropa muy sucia.
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Después de lavar ropa con olor fuerte (ropa de gimnasio, animales, etc.).
Conclusión
Mantener tu lavarropas limpio no es un lujo: es una necesidad si querés que tu ropa salga realmente limpia, perfumada y sin manchas raras. Y lo mejor es que no hace falta gastar plata en productos químicos ni cambiar el aparato.
Con solo bicarbonato, vinagre blanco y un poco de tiempo, podés dejarlo como nuevo y hacer que te dure muchos años más. Una tarea simple, casera y al alcance de todos… que hace una gran diferencia.
