Pies y tobillos hinchados: cuándo puede influir el exceso de sal y cuándo conviene consultar al médico

Pies y tobillos muy hinchados de un paciente recostado en una cama de hospital (imagen ilustrativa)

Notar los pies y los tobillos más grandes de lo normal, o que los zapatos y las medias dejan marcas profundas, es una situación más común de lo que parece. En muchos casos se debe a algo pasajero, como haber pasado el día de pie o haber comido demasiado salado. Pero a veces es una señal de que el cuerpo necesita atención médica.

La imagen que acompaña este artículo es ilustrativa y muestra cómo puede verse una hinchazón marcada en las piernas y los pies de una persona hospitalizada.

Qué es el edema

El edema es la acumulación de líquido en los tejidos del cuerpo. Suele notarse primero en pies, tobillos y piernas, porque la gravedad hace que el líquido se acumule en las zonas más bajas. La piel puede verse tensa y brillante, y al presionar con el dedo durante unos segundos puede quedar una marca o «hoyo» que tarda en desaparecer.

Qué papel tiene la sal

El sodio de la sal hace que el cuerpo retenga más agua. En una persona sana, una comida muy salada puede provocar una hinchazón leve y temporal que se resuelve en uno o dos días. En quienes tienen problemas de corazón, riñón o hígado, el exceso de sodio puede empeorar la retención de líquidos y favorecer una hinchazón mayor y persistente.

La Organización Mundial de la Salud recomienda consumir menos de 5 gramos de sal al día, es decir, menos de una cucharadita. Gran parte del sodio no viene del salero, sino de alimentos procesados:

  • Embutidos y fiambres.
  • Sopas instantáneas y caldos en cubos.
  • Panes y galletas.
  • Conservas, salsas y aderezos.
  • Snacks salados.

Otras causas frecuentes de pies y piernas hinchados

El exceso de sal no es la única explicación. También pueden influir:

  • Estar muchas horas de pie o sentado sin moverse.
  • El calor.
  • El embarazo.
  • Insuficiencia venosa en las piernas.
  • Algunos medicamentos, como ciertos antiinflamatorios, corticoides o medicinas para la presión arterial.
  • Enfermedades del corazón, los riñones, el hígado o la tiroides.
  • Problemas del sistema linfático.

Identificar una posible causa no equivale a un diagnóstico: solo un profesional puede determinar el origen real.

Qué puedes hacer en casa

Si la hinchazón es leve, aparece al final del día y mejora con el descanso, estas medidas suelen ayudar:

  • Reducir la sal y los alimentos ultraprocesados.
  • Elevar las piernas por encima del nivel del corazón durante 15 a 20 minutos, varias veces al día.
  • Caminar con regularidad y evitar pasar mucho tiempo sin moverte.
  • Usar calzado cómodo que no apriete.
  • Mantener una buena hidratación. No conviene dejar de beber agua, salvo que tu médico te lo indique.

Señales de alerta: cuándo consultar

Pide atención médica sin demora si notas alguno de estos signos:

  • Hinchazón repentina o que aparece en una sola pierna, sobre todo si hay dolor, enrojecimiento o calor, porque puede indicar una trombosis.
  • Falta de aire, dolor en el pecho o palpitaciones.
  • Aumento rápido de peso en pocos días.
  • Hinchazón en el abdomen o en la cara.
  • Poca cantidad de orina.
  • Marca profunda que no desaparece al presionar la piel.
  • Hinchazón que persiste varios días o empeora, aunque descanses.

En resumen

Los pies hinchados pueden ser algo sin importancia, pero también el primer aviso de un problema de salud. Cuidar el consumo de sal ayuda, aunque no reemplaza una evaluación médica cuando la hinchazón es intensa, persistente o viene acompañada de otros síntomas.

Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.

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