Los Huanca Hua: el grupo que revolucionó la manera de cantar el folklore argentino

Los Huanca Hua ocupan un lugar fundamental en la historia de la música folklórica argentina. Surgidos a comienzos de la década de 1960, aparecieron en un momento de enorme popularidad del folklore y propusieron una forma diferente de interpretarlo: arreglos vocales complejos, varias voces simultáneas, contrapuntos y recursos rítmicos realizados con la propia voz.

La fotografía que acompaña esta historia corresponde a una de sus formaciones más recordadas, la de 1963. De izquierda a derecha aparecen Chango Farías Gómez, Carlos “Coco” del Franco Terrero, Marián Farías Gómez, Guillermo Urien y Pedro Farías Gómez.

Pero detrás de aquella imagen formal de cinco jóvenes intérpretes había una verdadera búsqueda musical que terminaría influyendo en buena parte del folklore vocal argentino posterior.

El nacimiento de Los Huanca Hua

Los Huanca Hua nacieron en Buenos Aires en 1960.

Su formación inicial estuvo integrada por Juan Enrique “Chango” Farías Gómez, Pedro Farías Gómez, Hernán Figueroa Reyes, Carlos Alfredo “Coco” del Franco Terrero y Guillermo Urien.

Los hermanos Farías Gómez provenían de una familia profundamente vinculada con la música. Su padre, Enrique Napoleón “Tata” Farías Gómez, tuvo una influencia decisiva en el contacto de sus hijos con las tradiciones folklóricas, especialmente las vinculadas con Santiago del Estero.

Antes de adoptar definitivamente el nombre Los Huanca Hua existieron experiencias y formaciones previas relacionadas con algunos de sus integrantes, entre ellas Los Milagreros y el Quinteto Vocal Cruz del Sur.

Finalmente, en 1960 quedó establecido el conjunto que comenzaría a desarrollar una propuesta vocal muy diferente de la que predominaba entonces.

¿Qué significa Huanca Hua?

El nombre ha sido tradicionalmente interpretado como “hijos de la música”.

La elección buscaba representar desde el propio nombre la identidad musical del conjunto.

Los Huanca Hua no pretendían limitarse a reproducir las fórmulas que ya funcionaban dentro del folklore. Desde sus primeros años buscaron experimentar con las posibilidades de la voz humana.

Y esa decisión terminaría convirtiéndose en su principal sello artístico.

Una revolución de cinco voces

Una de las características más importantes de Los Huanca Hua fue el trabajo polifónico.

En muchos conjuntos folklóricos de la época predominaban estructuras relativamente sencillas de dos o tres voces. Los Huanca Hua desarrollaron arreglos en los que las distintas voces podían cumplir funciones completamente diferentes.

Mientras una llevaba la melodía principal, otras construían armonías, contracantos o líneas graves.

Pero fueron todavía más lejos.

Las voces también podían imitar funciones tradicionalmente reservadas a los instrumentos de percusión.

Fonemas, sonidos rítmicos y onomatopeyas se incorporaban al arreglo hasta convertirse prácticamente en instrumentos vocales.

El resultado era sorprendente: cinco personas podían producir una textura sonora mucho más amplia de lo que sugería la formación del conjunto.

Chango Farías Gómez y los arreglos

Durante la primera etapa, una figura decisiva fue Chango Farías Gómez.

Fue director y responsable de buena parte de los arreglos que definieron el sonido inicial de Los Huanca Hua.

Su propuesta consistía en trabajar la música folklórica con una elaboración vocal mucho más profunda, pero sin abandonar sus ritmos y melodías tradicionales.

Chacareras, zambas, vidalas, cuecas, carnavalitos y otras expresiones podían adquirir una sonoridad completamente distinta al pasar por los arreglos del conjunto.

Esta búsqueda convirtió a Chango Farías Gómez en una de las figuras renovadoras de la música folklórica argentina de aquellos años.

Los primeros discos

En 1961 apareció uno de los primeros larga duración del conjunto, Folklore Argentino, publicado por Odeón.

Allí ya podía escucharse claramente la propuesta que estaban desarrollando.

El repertorio incluía obras y formas muy diferentes, entre ellas zambas, chacareras, vidalas, carnavalitos y canciones tradicionales.

Entre las interpretaciones de aquellos primeros años aparecen títulos como “Zamba de los mineros”, “Los ejes de mi carreta”, “El puntiaíto”, “Tema de villancicos” y “Allá por Colonia Dora”.

En el segundo volumen también interpretaron obras como “Paisaje de Catamarca”, “Zamba de cuna”, “Zamba de mi pago” y “Naranjales”.

Particularmente representativo de su propuesta fue “Motivo de malambo”, realizado a capela y utilizando las voces para construir buena parte del efecto rítmico.

La formación de la fotografía

La imagen que muchos argentinos recuerdan corresponde a 1963.

De izquierda a derecha aparecen:

Chango Farías Gómez – Carlos “Coco” del Franco Terrero – Marián Farías Gómez – Guillermo Urien – Pedro Farías Gómez.

No se trata exactamente de la formación fundadora.

Originalmente, el lugar que posteriormente ocupó Marián Farías Gómez correspondía a Hernán Figueroa Reyes, quien más tarde desarrollaría una destacada carrera como solista.

En 1963 Figueroa Reyes se desvinculó del conjunto y Marián Farías Gómez, entonces muy joven, ingresó como primera voz.

La propia Marián recordaría así una etapa fundamental de su carrera artística: permaneció junto a Los Huanca Hua hasta 1966.

¿Quién era cada integrante de aquella formación?

Chango Farías Gómez fue uno de los principales impulsores de la propuesta original. Director, cantante, músico y arreglador, tuvo un papel fundamental en la renovación del lenguaje vocal del conjunto.

Carlos “Coco” del Franco Terrero aportaba voces intermedias y participó de distintas etapas de Los Huanca Hua. En las primeras grabaciones podía desempeñarse como segunda y tercera voz.

Marián Farías Gómez ingresó en 1963 reemplazando a Hernán Figueroa Reyes. Su incorporación dio lugar a una de las fotografías y formaciones más recordadas del grupo.

Guillermo Urien aportaba especialmente el registro grave. En las primeras formaciones aparece acreditado como cuarta voz y bajo.

Pedro Farías Gómez constituía otra de las bases graves del conjunto. Con el tiempo adquiriría una importancia todavía mayor: después de la partida de Chango, asumió la dirección y mantuvo vivo el proyecto durante décadas.

Los Huanca Hua y el boom del folklore

La aparición del grupo coincidió con uno de los períodos de mayor expansión del folklore argentino.

Durante los años sesenta, festivales, radios, discos y espectáculos llevaron la música de raíz folklórica a una audiencia masiva.

Los Huanca Hua encontraron allí un escenario ideal, pero su éxito no consistió únicamente en aprovechar aquella popularidad.

Introdujeron una estética que ayudó a ampliar las posibilidades de los conjuntos vocales.

El impacto de esa experiencia puede observarse en la proliferación posterior de agrupaciones que exploraron arreglos a cuatro y cinco voces, contrapuntos y estructuras armónicas más elaboradas.

La renovación vocal argentina de aquellos años tendría posteriormente exponentes destacados como Los Trovadores, el Cuarteto Zupay y Opus Cuatro, cada uno con su propia identidad.

De Cosquín a los grandes escenarios

Los Huanca Hua también tuvieron una presencia importante en los escenarios folklóricos.

Documentación de la época registra sus actuaciones en el Festival de Cosquín de 1962, cuando el conjunto se encontraba en plena consolidación.

Su carrera pronto trascendió las fronteras argentinas.

Realizaron actuaciones y giras internacionales por América y Europa, y su música llegó a editarse fuera del país.

Una de las referencias más recordadas de esa proyección internacional corresponde a sus actuaciones en Estados Unidos durante la década de 1960.

La experiencia demostraba que aquella combinación entre tradición argentina y sofisticación vocal podía funcionar ante públicos muy diferentes.

Los cambios de integrantes

Como ocurrió con numerosos conjuntos de larga trayectoria, Los Huanca Hua tuvieron varias formaciones.

La salida de Hernán Figueroa Reyes y la llegada de Marián en 1963 fue solamente uno de los primeros cambios.

En 1966 se produjo una transformación especialmente importante: Chango y Marián Farías Gómez se alejaron del conjunto.

Desde entonces, Pedro Farías Gómez asumió la dirección.

Otros músicos fueron incorporándose durante diferentes períodos, entre ellos Domingo Airala, Raúl Tomás, Héctor “Chango” Manzo y Adolfo “Pancho” Cabral, además de otros intérpretes que participaron de las sucesivas etapas.

El sonido evolucionó, pero el nombre Los Huanca Hua continuó asociado al trabajo vocal elaborado que había caracterizado al proyecto desde sus comienzos.

Pedro Farías Gómez y la continuidad

La importancia de Pedro Farías Gómez resulta fundamental para comprender la extraordinaria duración del conjunto.

Si Chango fue determinante en la revolución musical inicial, Pedro fue quien sostuvo y desarrolló posteriormente la identidad de Los Huanca Hua.

Después de asumir la dirección en 1966 continuó trabajando en arreglos y nuevas formaciones.

El conjunto atravesó diferentes generaciones y siguió actuando durante décadas.

Pedro permaneció ligado a Los Huanca Hua hasta su fallecimiento en 2004, cerrando una etapa fundamental de la historia del grupo.

Una influencia que superó al propio conjunto

El legado de Los Huanca Hua no puede medirse solamente por sus discos o por la cantidad de años que permanecieron activos.

Su importancia reside también en haber demostrado que el folklore podía conservar su raíz y, simultáneamente, experimentar con nuevas herramientas musicales.

La voz podía cantar una melodía, pero también convertirse en ritmo.

Un conjunto folklórico podía utilizar armonías complejas sin dejar de interpretar una chacarera o una zamba.

Y una canción conocida podía transformarse completamente mediante un nuevo arreglo.

Ese concepto abrió caminos que otros músicos y conjuntos continuarían explorando durante las décadas siguientes.

Cinco rostros de una época inolvidable

La famosa fotografía de 1963 terminó convirtiéndose en una pequeña postal de aquella época dorada del folklore argentino.

Cinco jóvenes elegantemente vestidos aparecen mirando a cámara: Chango, Coco, Marián, Guillermo y Pedro.

Detrás de esa sencilla imagen estaba ocurriendo algo mucho más importante.

Los Huanca Hua estaban participando de una transformación profunda en la manera de interpretar vocalmente nuestra música popular.

Más de seis décadas después, escuchar aquellas grabaciones permite comprender por qué su propuesta resultó tan novedosa.

No abandonaron las raíces del folklore argentino: encontraron otra manera de hacerlas sonar.

Fuentes consultadas

Revista Folklore – Archivo histórico sobre Los Huanca Hua
https://revistafolklore.com.ar/los-huanca-hua-hijos-de-la-musica-primera-etapa/

La Nación – Archivo sobre Chango Farías Gómez y Los Huanca Hua
https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/ch-f-g-nid2365846/

La Nación – Los Huanca-Huá editaron nuevo CD
https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/los-huanca-hua-editaron-nuevo-cd-nid403074/

Honorable Cámara de Diputados de la Nación – Antecedentes sobre Chango Farías Gómez y Los Huanca Hua
https://www.hcdn.gob.ar/comisiones/permanentes/ccultura/proyecto.html?exp=4180-D-2011

Wikimedia Commons – Fotografía de la formación de Los Huanca Hua de 1963
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Los_Huanca_Hua.jpg

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