El Caramba: la danza de los giros, su historia y la coreografía paso a paso

Coreografía de la danza El Caramba: giros, contragiros y medias vueltas (1 pareja)

Entre las danzas folklóricas argentinas hay una que se baila casi por completo dando vueltas: el Caramba. Es alegre, rápida y se acompaña con castañuelas. Acá te contamos qué es, de dónde viene y cómo se baila, compás por compás.

Coreografía de la danza El Caramba: giros, contragiros y medias vueltas (1 pareja)

¿Qué es el Caramba?

Según el Manual de Danzas Nativas de Pedro Berruti, el Caramba es una danza de galanteo, de pareja suelta e independiente y de movimiento vivo. Lo que la distingue coreográficamente es que en ella solo entran giros, contragiros y medias vueltas, y de esa combinación nace un hermoso juego de círculos en el que los bailarines pueden lucirse.

Es además una amable pantomima amorosa: el caballero simula perseguir a la dama (en los giros y contragiros) o salirle al paso en uno y otro sentido, la festeja y procura conquistarla, lo que a la postre consigue tras el gracioso y veloz girito final, rematado con la significativa coronación.

Origen e historia

Berruti la describe como una danza alegre y vivaz, “toda vueltas y revueltas”, que muy propiamente se llamó “danza de los giros”. Se bailó mucho en la campaña bonaerense, donde la cultivó el gaucho “sureño”, y también en el litoral; alcanzó además alguna difusión en el interior del país. Su nombre viene de la voz “caramba”, que se repite en la letra.

Domingo V. Lombardi, que hizo aportes importantes al conocimiento del folklore argentino, tomó en 1932 una versión de este baile a don Juan Zabala, un hombre de más de 70 años que recordaba haberlo visto bailar en su juventud, en la región de Tapalqué (provincia de Buenos Aires). Según el Manual, se cultivaba entonces en la campaña bonaerense hacia 1860.

Entre las versiones antiguas, Berruti cita la de Juan Álvarez (1908) y la de Jacinto Fernández, esta última escrita en compás de 2/4. La versión que describe el Manual es un arreglo de Andrés Beltrame, grabado por los Hnos. Abrodos y su conjunto.

Cómo se baila: coreografía paso a paso

Para 1 pareja. Se baila íntegramente con castañuelas y empleando el paso criollo de Gato.

  • Posición inicial: firmes y enfrentados, con el caballero dando su izquierda al público.
  • Música: compás de 6/8. Introducción de 12 compases y baile de 38 compases.

Primera parte (38 compases)

  1. Giro (4 compases), con castañuelas.
  2. Contragiro (4 compases).
  3. Media vuelta (4 compases).
  4. Giro (4 compases).
  5. Contragiro (4 compases).
  6. Giro (4 compases).
  7. Media vuelta (4 compases).
  8. Giro (4 compases).
  9. Media vuelta (4 compases).
  10. Giro final (2 compases), con castañuelas y coronación.

Segunda parte

Es igual que la primera, pero se inicia desde los lugares opuestos.

Un truco para recordarla

El Manual propone una forma fácil de memorizar la coreografía: se alternan 2, 3, 1 y 1 giros (o contragiros) con medias vueltas. Es decir: 2 giros y media vuelta; 3 giros y media vuelta; 1 giro y media vuelta; y 1 giro final.

El giro final: la parte más difícil

Berruti advierte que es impropio hacer esta figura final de 2 compases girando como un trompo sobre la planta del pie izquierdo. Este giro final, similar al de la Lorencita y del Ecuador, suele ofrecer dificultades al principiante, y el Manual explica cómo resolverlo con los pasos y el canto de la letra en esos últimos compases.

Variantes

Algunos autores indican que la danza se inicia con un contragiro seguido de un giro, a la inversa de lo que señala la coreografía anterior.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas parejas bailan el Caramba?

Una sola pareja, suelta e independiente.

¿Qué se usa para bailarlo?

Castañuelas, y el paso criollo de Gato.

¿Por qué se llama “danza de los giros”?

Porque su coreografía se compone únicamente de giros, contragiros y medias vueltas.

¿De qué zona es?

Se bailó sobre todo en la campaña bonaerense y en el litoral, con alguna difusión en el interior del país.

Fuentes

  • Pedro Berruti, Manual de Danzas Nativas (1954), “El Caramba”.
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