De dónde viene realmente el "che" que usamos todos los días

Barra de una pulpería antigua con el texto Decimos che 100 veces por día

El "che" es una de las palabras más características del habla argentina, tan cotidiana que la usamos decenas de veces por día sin pensar en su origen. Lo curioso es que los lingüistas todavía no se ponen de acuerdo sobre de dónde viene exactamente.

Una de las teorías más difundidas sostiene que "che" vendría del mapudungún, la lengua del pueblo mapuche, donde "che" significa "persona" o "gente". Otros investigadores señalan una posible relación con el guaraní, donde "che" se usa como pronombre de primera persona ("yo"), aunque ese vínculo es más discutido. También existe un uso en quechua, donde aparece como una interjección para llamar la atención, similar a un "¡che!" o "¡oye!".

Pero hay otra teoría, igual de fuerte, que ubica el origen en España: en la región de Valencia existe una interjección muy similar, usada exactamente en las mismas circunstancias que el "che" argentino —para llamar la atención de alguien o iniciar una frase— y que habría llegado al Río de la Plata con la inmigración española.

Lo cierto es que, más allá de cuál teoría sea la correcta, el "che" terminó siendo una marca de identidad tan fuerte que hasta le dio nombre a uno de los argentinos más conocidos del mundo: Ernesto Guevara, apodado "el Che" precisamente porque usaba esa palabra con tanta frecuencia que sus compañeros cubanos empezaron a llamarlo así por su origen argentino.

Así que la próxima vez que digas "che", vas a estar usando una palabra cuyo origen sigue sin resolverse del todo —pero que es, sin dudas, 100% nuestra.

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