Cómo orientar las ramas del limonero en maceta para aumentar la producción de flores y limones

Cómo orientar las ramas del limonero en maceta para aumentar la producción de flores y limones

Cuando cultivamos un limonero en maceta en casa, es fundamental cuidar todas las ramas, porque incluso las más pequeñas pueden llegar a darnos limones. En lugar de recurrir a la poda como primera opción, existen técnicas que nos permiten conservar cada rama y, al mismo tiempo, mejorar la entrada de luz, la floración y la producción de frutos.

Enderezar la rama principal con un tutor

El primer paso para mejorar la producción es revisar la rama principal del limonero. Si está muy torcida, conviene enderezarla con un tutor para que pueda soportar mejor el peso de los limones cuando estos comiencen a formarse.

Para lograrlo, se coloca un tutor junto al tallo y se realizan varios nudos con una tela: uno por abajo, otro por arriba y dos más al centro, presionando levemente. De esta manera, el tallo se va enderezando de forma progresiva sin dañarlo.

El problema de las ramas centrales superpuestas

Uno de los inconvenientes más comunes en un limonero en maceta es que las ramas centrales suelen crecer una encima de la otra. En lugar de podarlas, podemos conservarlas y darles una nueva orientación. Esto permite que entre mejor el sol, aumente el número de flores y mejore notablemente la producción de limones, especialmente cuando el cultivo se realiza en un espacio reducido.

Técnica del tutorado con estacas e hilo

Una opción muy práctica es el tutorado con estacas de madera e hilo. Primero se identifica la rama que se está superponiendo con otra. Luego se clava una estaca de madera en la tierra y, con un hilo, se ata la rama dando varias vueltas, pero sin apretar demasiado.

Esto es importante porque, al estar el limonero en una época de crecimiento rápido y con flores, un hilo muy ajustado podría terminar dañando la rama. Se desplaza la rama hacia un lugar más libre, donde no se superponga con las demás, y se ata la punta del hilo a la estaca.

Con el tiempo, la rama irá engrosando su madera y adoptará poco a poco esa nueva forma, evitando así que las ramas queden unas sobre otras durante el crecimiento de la nueva temporada.

Técnica del alambre, inspirada en el bonsai

Otra alternativa muy útil es reorientar las ramas usando alambre, una técnica muy empleada en el cultivo de bonsais. Se puede utilizar alambre de aluminio, especialmente para reorientar las ramas más finas del limonero.

Primero se identifica la rama que queremos redirigir. Luego se fija el alambre alrededor de alguna rama más gruesa y se enrosca a lo largo de la rama a reorientar, dejando espacios para que pueda seguir creciendo bien. Con cuidado, se dobla el alambre para que la rama vaya adoptando la nueva forma deseada.

Esta técnica también se puede aplicar a las ramas nuevas que vaya sacando la planta. La diferencia con la técnica del hilo es que, con el alambre, hay que revisarlo con frecuencia y retirarlo antes de que la rama engrose demasiado, para que no quede marcada en la madera.

Para retirarlo de forma segura, se van haciendo pequeños cortes a lo largo de todo el alambre, de manera que salga con facilidad sin lastimar la rama.

Formar una copa abierta para aprovechar el sol

Sin importar cuál de las dos técnicas utilicemos, con estas alternativas podemos evitar la poda y conservar todas las ramas. Cada rama que se conserva también forma parte de las reservas de energía de la planta.

Como el limonero se cultiva en un espacio muy reducido, la idea es formar una copa más abierta, con ramas que no se superpongan, para que la luz solar pueda distribuirse mejor por toda la planta y estimular una mayor floración.

Abono casero para el limonero en maceta

Además del trabajo con las ramas, un buen abono es clave. La mezcla que se puede aplicar al limonero desde el inicio se prepara en un frasco con los siguientes ingredientes:

  • 5 cucharadas de lentejas molidas
  • 3 cucharadas de arroz molido
  • 1 cucharada de cenizas vegetales (si se dispone de ellas)

Cómo aplicarlo

Para aplicar la mezcla, primero se remueve la tierra alrededor del limonero, dejando entre 10 y 15 centímetros desde el tallo principal. Luego se hace una pequeña zanja de no más de 5 centímetros de profundidad, se aplica una fina capa de la mezcla, se tapa con tierra y se riega.

Al estar todo molido y cerca de la superficie, el abono comienza a descomponerse rápidamente, liberando nutrientes que el limonero puede aprovechar. Además, sirve como alimento para los microorganismos que viven en la tierra, ayudando a mantenerlos activos.

Frecuencia de aplicación

Durante la primavera y el verano, con el aumento de la temperatura la descomposición se acelera, por lo que la aplicación se realiza aproximadamente cada 15 a 20 días. Antes de cada nueva aplicación, es importante remover un poco la tierra. Si todavía se observan restos de semillas sin descomponer, conviene esperar unos días más hasta que todo se haya integrado, y recién ahí realizar la nueva aplicación.

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