Cómo Multiplicar Romero en un Cajón de Verduras Paso a Paso

Preparación del cajón para multiplicar romero
Para multiplicar el romero en casa podemos aprovechar un cajón de verdura, aunque el mismo método funciona también en una maceta o en un balde de plástico. Lo primero es colocar por dentro del cajón un plástico perforado, de modo que el agua de riego pueda salir sin acumularse. Luego lo llenamos con la tierra más común que tengamos disponible en casa, sin necesidad de mezclas especiales.
Cómo elegir las ramas adecuadas
La elección de las ramas es un paso clave. Si observamos la planta desde arriba, las ramas totalmente verdes no son las más convenientes. En cambio, si bajamos la vista hacia la parte donde el tallo empieza a formar una línea más leñosa, encontramos la rama ideal para reproducir.
El corte se realiza por arriba de dos brotes y en forma diagonal, para que la planta madre pueda recuperarse más rápido. Después retiramos las hojas de la parte inferior de la rama, dejando limpia la zona que irá enterrada.
Tratamiento de la zona del corte
En la zona del corte podemos aplicar distintos productos que favorezcan el enraizamiento:
- Canela
- Hormonas de enraizamiento
- Aloe vera, teniendo en cuenta que si la rama está mojada conviene secarla bien antes para que el jugo quede bien adherido.
Plantado y primer riego
Antes de plantar cada rama, perforamos la tierra para que al introducirla el enraizante no se desprenda. Luego apretamos bien la tierra alrededor, de manera que la rama quede firme y no se mueva cuando comience a formar las nuevas raíces. Después hacemos un riego, comprobando que el exceso de agua salga por las perforaciones y no quede acumulado dentro del cajón.
Mini invernadero para conservar la humedad
Como estas ramas todavía no tienen raíces, es fundamental evitar que pierdan mucha humedad. Para ayudarlas armamos un mini invernadero: colocamos unas cuatro estacas en las puntas del cajón y lo cubrimos con un plástico transparente.
Para mejorar la ventilación, al plástico le hacemos pequeñas perforaciones en la parte superior. Durante esta primera etapa, cada tres o cuatro días conviene abrir el invernadero para revisar cómo está la tierra. Si vemos que empezó a secarse, volvemos a regar para mantener la humedad en la zona del corte.
Cuándo retirar el plástico
Cuando las plantas comienzan a sacar nuevos brotes y nuevas hojas, es el momento de retirar el plástico. A partir de allí, dejamos el cajón en algún lugar que reciba el sol de la mañana o de la tarde, para que las plantas se vayan adaptando al nuevo ambiente. Los riegos se vuelven a realizar únicamente cuando notamos que la tierra está seca.
Trasplante a macetas
Antes de trasplantar las nuevas plantas de romero, el día anterior hacemos un riego para que se mantengan bien hidratadas. Para el trasplante seguimos usando la tierra más común que tengamos en casa.
En cuanto a la maceta, podemos elegir entre:
- Maceta de barro: ayuda a evaporar la humedad de forma natural.
- Maceta de plástico: además de las perforaciones de la base, conviene perforarla en los costados para mantener una mejor aireación y evitar que concentre demasiada humedad.
Pasta protectora casera para los cortes
Después de cada corte podemos aplicar una pasta protectora casera. La receta incluye:
- 40 ml de aceite de girasol
- 5 g de cera de abeja o parafina de vela
- Una cucharada grande de canela
El aceite y la cera se llevan a baño maría hasta que se derritan, después se agrega la canela para potenciar la preparación y se deja enfriar. Una vez lista, esta pasta se aplica sobre los cortes de las plantas. Para que dure mucho más tiempo, conviene mantenerla dentro de la heladera.
Un método adaptable
Este mismo procedimiento casero, hecho en un cajón de verduras, puede adaptarse también para reproducir otras plantas aromáticas partiendo de sus ramas, siguiendo los mismos cuidados de humedad, ventilación y trasplante.
