Cómo clonar un árbol de aguacate con acodo aéreo y sistema de mecha con agua

Clonar árboles frutales, especialmente aquellos considerados difíciles como el aguacate, puede convertirse en una tarea mucho más sencilla si se emplea un sistema que mantenga la humedad constante durante todo el proceso de enraizamiento. Este método de acodo aéreo con mecha promete evitar uno de los mayores fracasos habituales: que el sustrato se seque sin que nos demos cuenta.
Materiales necesarios
Para preparar este propagador se utilizan un par de botellas pequeñas, un trozo de tela de aproximadamente 40 cm de largo por 10 cm de ancho (unas 16 por 4 pulgadas), papel de aluminio de unos 20 cm (8 pulgadas), tijeras de podar o un cúter, un rotulador, bridas para sujetar, sustrato universal y agua. De manera opcional también se emplean aloe vera y canela.
Preparación del propagador
La primera botella se corta aproximadamente por la mitad y se conserva la parte superior, la que tiene la boquilla. Se marca una línea recta desde uno de los extremos hasta la boquilla, que servirá de guía para hacer un corte vertical con las tijeras de podar. La botella debe quedar completamente abierta por uno de sus lados.
A continuación se marca el tapón desde el centro hasta el exterior con rotulador y se corta por esa línea, ya que después habrá que adaptarlo al grosor de la rama.
Elaboración de la mecha
La mecha es una de las piezas más importantes del sistema. Se enrolla primero la tela y, posteriormente, se cubre únicamente la zona central con papel de aluminio. El aluminio ayuda a proteger y mantener húmeda esa zona central durante todo el enraizamiento. Es fundamental dejar tela libre en ambos extremos: uno estará en contacto con el agua y el otro dentro del sustrato.
Selección y preparación de la rama
Se elige una rama joven y saludable, con buen desarrollo. Se limpia la zona de trabajo y se retiran las ramitas que molesten. Antes de continuar, se comprueba el diámetro de la rama para adaptar el tapón: se marca el grosor en el centro y se hace el agujero con tijeras de podar, cúter o cautín. Si queda una pequeña abertura, no supone un problema.
Con un rotulador se marca la zona exacta del acodo, haciendo una primera marca y una segunda aproximadamente a una pulgada (unos 2,5 a 3 cm). Con un cúter o cuchillo bien afilado se hace un corte circular alrededor de la rama siguiendo cada marca, y luego un corte vertical uniendo ambas líneas. Con cuidado, se introduce la punta del cuchillo y se levanta poco a poco toda la corteza, dejando expuesta la zona cambial, de donde saldrán las nuevas raíces.
A mitad de esa zona cambial expuesta se realiza un nuevo corte circular de referencia. A partir de esa línea se raspa cuidadosamente todo el cambium desde la mitad hacia abajo, alrededor de toda la rama. Esto evita que los tejidos vuelvan a unirse y obliga al árbol a formar raíces en la parte superior.
Aloe vera y canela
Como paso opcional, se puede pasar la pulpa de un trozo de aloe vera por la zona preparada, humedeciendo la superficie. Aprovechando esa humedad, se añade un poco de canela común de supermercado, distribuyéndola por toda la herida por sus propiedades antifúngicas, algo útil considerando que la zona permanecerá rodeada de humedad durante bastante tiempo. Se retira el exceso y se continúa.
Montaje del sistema
Se coloca primero el tapón alrededor de la rama y luego se introduce la botella preparada, procurando que la zona sin corteza quede aproximadamente en la mitad inferior del recipiente. La segunda botella actuará como depósito de agua y se sujeta junto al propagador con una brida u otro amarre resistente, lo más recta posible para evitar derrames por movimiento o viento.
Para el sustrato basta con uno universal económico, ligero, aireado y que no se compacte demasiado. Se coloca primero una pequeña cantidad en el fondo del propagador. El depósito se llena con agua; puede usarse agua del grifo, aunque también sirve agua de lluvia, de ósmosis o baja en sales.
Colocación de la mecha
Uno de los extremos de la mecha se introduce en el depósito de agua. La parte central, cubierta con aluminio, permite darle forma y acomodarla. El extremo opuesto se coloca dentro del propagador, sobre el pequeño fondo de sustrato inicial. Finalmente, se termina de rellenar el recipiente con más sustrato, agregándolo poco a poco.
Con este sistema, la mecha va transportando agua de forma constante desde el depósito hasta el sustrato, manteniéndolo húmedo sin intervención diaria y aumentando notablemente las probabilidades de éxito al clonar árboles frutales tan exigentes como el aguacate.

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