El Encuentro: historia, características y coreografía de esta danza argentina

El Encuentro es una danza argentina de pareja suelta e independiente cuya característica más particular es la combinación de dos estilos diferentes dentro de una misma coreografía. Alterna movimientos vivos, relacionados con el Gato, con otros más lentos y ceremoniosos ejecutados con paso aminuetado.
A lo largo de la danza, el hombre y la mujer desarrollan un juego de galanteo basado en acercamientos, saludos, separaciones y nuevos encuentros. Las esquinas, el zapateo, el zarandeo, las reverencias y el avance final construyen progresivamente una pequeña historia que culmina con ambos bailarines reunidos en el centro.
Sin embargo, existe un dato importante: aunque El Encuentro aparece dentro del repertorio de danzas nativas argentinas, no pertenece al folklore tradicional anónimo en sentido estricto, ya que se conocen los autores de la obra.
¿Cuál es el origen de El Encuentro?
Según Pedro Berruti en su Manual de Danzas Nativas, El Encuentro no pertenece al acervo folklórico tradicional.
Su música es obra del músico argentino Cipriano Nava, mientras que la coreografía fue creada por José Lojo Vidal.
La danza fue publicada en 1939.
Esto la diferencia de muchas danzas folklóricas argentinas cuyo origen se fue perdiendo a medida que eran transmitidas de generación en generación.
En El Encuentro existe una composición identificable y autores conocidos, aunque posteriormente la obra se incorporó al repertorio utilizado para la enseñanza y representación de las danzas tradicionales argentinas.
¿Qué representa la danza El Encuentro?
El Encuentro es una danza de galanteo.
Su coreografía representa el acercamiento entre un hombre y una mujer mediante movimientos que alternan vivacidad, cortesía y elegancia.
Los bailarines comienzan separados y enfrentados. A medida que avanza la danza se aproximan, se saludan, vuelven a alejarse y posteriormente se encuentran nuevamente.
Las partes vivas transmiten alegría y energía, mientras que los movimientos aminuetados introducen un tono más elegante y ceremonioso.
El desarrollo completo conduce hacia un encuentro final de la pareja, lo que explica claramente el nombre de la danza.
Una danza de pareja suelta e independiente
El Encuentro se clasifica como una danza de pareja suelta e independiente.
Esto significa que los bailarines no permanecen enlazados durante toda la ejecución.
Cada integrante realiza sus propios desplazamientos, aunque siempre existe una relación coreográfica entre ambos.
Las miradas, los pañuelos, los saludos y los acercamientos permiten mantener el diálogo entre la pareja durante toda la interpretación.
La combinación del Gato y el Minué
Una de las características más interesantes de El Encuentro es la alternancia entre movimientos vivos y lentos.
Los sectores más animados utilizan el paso criollo común del Gato.
En cambio, las partes lentas se ejecutan mediante un paso aminuetado, acompañado por movimientos elegantes, saludos y reverencias.
Esta combinación provoca cambios muy evidentes en el carácter de la danza.
En pocos momentos los bailarines pueden pasar de una figura alegre y dinámica a un desplazamiento pausado y elegante para posteriormente regresar nuevamente al carácter vivaz.
Esta alternancia constituye una de las principales particularidades de El Encuentro.
Posición inicial
La coreografía se realiza con una pareja.
Los bailarines comienzan firmes y enfrentados en esquina, correspondiente a la denominada segunda colocación.
La introducción musical tiene ocho compases.
Después comienza el baile, alternándose los sectores ejecutados con aire de Gato y los correspondientes a los movimientos aminuetados.
Coreografía de El Encuentro paso a paso
La primera parte de la coreografía tradicional se desarrolla mediante las siguientes figuras:
- Primera esquina: 4 compases.
- Segunda esquina: 9 pasos aminuetados.
- Zapateo y zarandeo: 8 compases.
- Tercera esquina: 4 compases.
- Cuarta esquina: 9 pasos aminuetados.
- Zapateo y zarandeo: 8 compases.
- Media vuelta: 4 compases.
- Avance al centro y saludos: 4 compases.
La segunda parte es igual a la primera, pero los bailarines comienzan desde los lugares opuestos.
Primera esquina
La primera esquina se ejecuta durante cuatro compases utilizando el paso de Gato.
Los bailarines avanzan hacia la izquierda siguiendo un recorrido en arco hacia el centro mientras utilizan sus pañuelos.
Al llegar al centro se produce un breve encuentro.
Luego continúan el desplazamiento hacia la esquina correspondiente.
El pañuelo acompaña el movimiento y ayuda a reforzar visualmente el juego entre ambos bailarines.
Segunda esquina
La segunda esquina cambia completamente el carácter de la danza.
Se ejecuta utilizando paso aminuetado.
El hombre puede llevar su mano izquierda al costado o hacia atrás, mientras que la mujer coloca una de sus manos a la altura de la cintura.
Los bailarines avanzan mediante pequeños pasos siguiendo una trayectoria diagonal.
Durante esta figura aparecen inclinaciones, encuentros y reverencias que recuerdan el carácter ceremonioso de antiguas danzas de salón.
¿Cómo se realiza el paso aminuetado?
El material coreográfico describe una sucesión de pasos cortos que permiten a los bailarines aproximarse mientras mantienen una postura elegante.
El movimiento comienza avanzando en diagonal.
Los bailarines apoyan alternativamente los pies, realizan pequeños desplazamientos y acompañan el recorrido mediante suaves giros del cuerpo.
En determinados momentos se encuentran frente a frente y realizan una reverencia.
Posteriormente vuelven a separarse para continuar la figura.
El objetivo no es realizar movimientos rápidos, sino transmitir elegancia y cortesía.
Las reverencias
Las reverencias tienen una importancia especial dentro de las partes aminuetadas.
Cuando los bailarines se encuentran, realizan movimientos de saludo y pueden llegar a tomarse delicadamente de las manos.
El hombre puede cargar el peso del cuerpo sobre una pierna mientras realiza la inclinación.
La mujer acompaña el movimiento manteniendo una postura elegante.
Después ambos se incorporan y continúan la figura.
Estos movimientos ayudan a representar claramente el carácter de galanteo de la danza.
Zapateo y zarandeo
Después de la segunda esquina comienza una sección completamente diferente.
Durante ocho compases, el hombre realiza el zapateo mientras que la mujer ejecuta el zarandeo.
Esta figura se desarrolla en tiempo de Gato.
El contraste con la parte anterior resulta evidente.
Las reverencias y movimientos pausados son reemplazados por una sección mucho más dinámica y expresiva.
Tercera esquina
La tercera esquina vuelve al carácter vivo de la danza.
Se ejecuta durante cuatro compases utilizando nuevamente el paso de Gato y los pañuelos.
La estructura es semejante a la primera esquina, aunque los bailarines parten desde las nuevas posiciones alcanzadas durante las figuras anteriores.
Cuarta esquina
La cuarta esquina recupera nuevamente el paso aminuetado.
Su desarrollo es semejante al de la segunda esquina.
Los bailarines vuelven a aproximarse mediante pequeños pasos, acompañando el recorrido con movimientos elegantes y saludos.
De esta manera, la danza vuelve a alternar una sección viva con otra ceremoniosa.
Segundo zapateo y zarandeo
Después de completar la cuarta esquina aparece un nuevo tramo de zapateo y zarandeo de ocho compases.
El hombre ejecuta nuevamente el zapateo y la mujer responde mediante el zarandeo.
Este segundo tramo dinámico prepara la parte final de la coreografía.
Media vuelta
La siguiente figura es una media vuelta de cuatro compases.
Se realiza utilizando paso de Gato y pañuelos.
Los bailarines recorren una trayectoria semicircular y cambian de posición.
Al finalizar la figura realizan un saludo.
A partir de este momento comienza el desenlace de la danza.
Avance al centro
La última figura es el avance al centro, ejecutado durante cuatro compases.
Los bailarines utilizan nuevamente el paso aminuetado mientras avanzan y se saludan con el pañuelo.
Realizan aproximadamente tres pasos hasta quedar enfrentados.
Durante la parte final se toman de las manos.
El hombre lleva una pierna hacia atrás y realiza una reverencia, mientras que la mujer responde al movimiento manteniendo las manos unidas.
Con el acorde final ambos se incorporan lentamente.
Después levantan las manos unidas formando un arco y realizan el saludo final.
El significado del encuentro final
El desenlace permite comprender el sentido general de toda la coreografía.
Al comienzo, los bailarines se encuentran separados.
Las diferentes figuras provocan sucesivos acercamientos y alejamientos.
Las esquinas hacen que ambos recorran el espacio mientras se buscan.
Los tramos aminuetados introducen saludos y reverencias.
El zapateo y zarandeo representa los momentos más vivos.
Finalmente, la media vuelta conduce al avance definitivo hacia el centro.
La danza termina precisamente con aquello que anuncia su nombre: el encuentro de la pareja.
El papel del pañuelo
El pañuelo acompaña gran parte de la coreografía.
Se utiliza durante las esquinas, desplazamientos, encuentros y saludos.
Su función no es solamente decorativa.
El pañuelo permite remarcar los movimientos y funciona como un elemento expresivo dentro del juego de galanteo.
Existe además una variante tradicional mencionada por Berruti en la que la media vuelta puede ejecutarse con castañetas.
En esa versión, el pañuelo puede llevarse sobre el hombro izquierdo o mantenerse pendiente de la mano derecha.
¿Por qué se llama El Encuentro?
El nombre está directamente relacionado con el argumento de la danza.
Prácticamente toda la coreografía está construida alrededor de diferentes encuentros.
Los bailarines avanzan hacia las esquinas, se aproximan, realizan reverencias, vuelven a separarse y posteriormente regresan uno hacia el otro.
Incluso cuando realizan figuras individuales, la atención permanece dirigida hacia el compañero.
Finalmente, ambos avanzan hacia el centro y terminan unidos.
El nombre El Encuentro resume así el desarrollo completo de la danza.
¿El Encuentro es una danza folklórica?
Esta cuestión requiere una pequeña aclaración.
El Encuentro forma parte del repertorio de danzas argentinas y fue incorporado a manuales, academias y programas de enseñanza.
Sin embargo, Pedro Berruti señala expresamente que no pertenece al acervo folklórico tradicional.
La razón es que conocemos a sus autores.
Las manifestaciones folklóricas tradicionales suelen transmitirse colectivamente durante generaciones y sus creadores originales generalmente son desconocidos.
El Encuentro, en cambio, posee una música atribuida a Cipriano Nava y una coreografía creada por José Lojo Vidal.
Por eso puede considerarse una danza argentina de autor incorporada al repertorio tradicional, aunque no una danza folklórica anónima en sentido estricto.
Variantes de El Encuentro
Como ocurre con muchas danzas enseñadas durante décadas, pueden encontrarse pequeñas variantes en su interpretación.
Una de las mencionadas en el material histórico consiste en ejecutar la media vuelta con castañetas.
También pueden existir diferencias relacionadas con el manejo del pañuelo, la amplitud de determinados movimientos y la interpretación de los saludos.
Sin embargo, estas variaciones no modifican la estructura fundamental de la coreografía.
El Encuentro como danza de galanteo
Más allá de aprender correctamente los pasos, una parte fundamental de la interpretación consiste en transmitir el argumento.
La pareja representa un cortejo.
Los bailarines deben expresar alegría durante los movimientos vivos y adoptar una actitud más elegante durante los sectores aminuetados.
Los saludos no son simples movimientos técnicos.
Las reverencias, miradas y acercamientos forman parte de la historia que está representándose.
Esta dimensión expresiva permite comprender por qué El Encuentro resulta especialmente interesante para la enseñanza de las danzas argentinas.
Una danza singular dentro del repertorio argentino
El Encuentro reúne en una misma obra diferentes elementos característicos de las danzas argentinas.
Por un lado aparecen el paso de Gato, las esquinas, el zapateo y el zarandeo.
Por otro, encontramos pasos aminuetados, reverencias y movimientos de carácter cortesano.
Todo ello se organiza alrededor de una sencilla historia de galanteo.
Los bailarines comienzan separados, desarrollan sucesivos acercamientos y finalmente terminan juntos en el centro.
Aunque su condición de obra de autor la diferencia del folklore tradicional anónimo, El Encuentro ocupa un lugar dentro del repertorio de danzas argentinas y constituye un interesante ejemplo de cómo elementos tradicionales pueden combinarse para crear una nueva coreografía.
Fuentes consultadas
- Berruti, Pedro. Manual de Danzas Nativas. Editorial Escolar, Buenos Aires. Fuente principal para la clasificación, historia, características, pasos y coreografía de El Encuentro.
- Biblioteca Nacional de Maestros – Colecciones digitales:
https://www.bnm.me.gov.ar/ - Educ.ar – Portal educativo nacional:
https://www.educ.ar/ - Casa Mundus – Danzas Argentinas Vol. 6, Conjunto Herencia Nativa:
https://casamundus.com.ar/productos/danzas-argentinas-vol-6-conjunto-herencia-nativa-cd/
