Consejo infalible: trata a tus hijos como te gustaría que te traten a ti, así de simple

Muchos padres y madres sienten la presión de no fallar en su rol como progenitores. Algunos pueden sentirse fracasados por no poder ofrecer a sus hijos las últimas tendencias tecnológicas o los juguetes más caros del mercado.

Sin embargo, a menudo olvidamos comprender la perspectiva de los niños y sus necesidades emocionales. Nos obsesionamos con darles todo lo que consideramos importante, sin darnos cuenta de que lo que realmente necesitan es nuestra presencia y atención.

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Un niño no es una versión más pequeña de un adulto, sino un ser en desarrollo que necesita aprender sobre el mundo con nuestra ayuda y orientación. A diferencia de los adultos, el niño actúa en función de sus necesidades y no por manipulación o malicia. Por eso, es importante que seamos intuitivos y capaces de entender esas demandas para poder atenderlas adecuadamente.

El afecto es la forma más importante de tratar a un niño. Más que ropa de marca o juguetes caros, nuestros hijos necesitan nuestra presencia, nuestro ejemplo, cariño y abrazos antes de dormir.

Crianza autorregulada: comprender y acompañar

Las teorías del apego, desarrolladas por el psiquiatra John Bowlby, son fundamentales para la crianza autorregulada. Han vuelto a recibir atención debido a su capacidad para conectar a los adultos con la infancia y comprender mejor los tiempos y las necesidades de los niños.

Estos conceptos clave son esenciales para un enfoque más saludable y positivo en la crianza de los hijos. Enfatizan la importancia de la autorregulación como un aspecto fundamental de la vida y el desarrollo humano.

Se reconoce la necesidad de conectarse con nuestra propia complejidad personal para comprender las necesidades y los conflictos de los niños, que a menudo son generados por una sociedad que no comprende plenamente la infancia y al niño como individuos únicos y en desarrollo.

Claves para desarrollar la autorregulación

La crianza autorregulada es un proceso que implica la capacidad de monitorear y ajustar nuestro propio comportamiento para alcanzar los objetivos deseados. Es una habilidad importante que se puede aplicar en diferentes áreas de la vida, desde el rendimiento académico y profesional hasta la salud mental y física.

¿Cómo podemos lograr este logro? ¿De qué manera la habilidad de autorregulación nos ayuda a formar adultos felices y preparados para el mundo?

Es importante que un niño se sienta comprendido y acompañado en todo momento para adaptarse e integrarse en su entorno. La frustración puede interferir en este proceso, haciendo que el niño se sienta desajustado.

Para crear un ambiente saludable para la educación de los niños, es necesario cultivar un apego amoroso y cercano. De esta manera, gradualmente, el niño se sentirá seguro para dar sus propios pasos hacia la independencia.

Los niños deben ser escuchados en todo momento, ya que merecen ser tenidos en cuenta tanto cuando están felices y riendo como cuando están llorando y necesitando apoyo. Sus peticiones y sugerencias también deben ser valoradas y consideradas.

La autorregulación en la crianza infantil también habla de la importancia del tiempo y recomienda no iniciar el aprendizaje intelectual antes de los 7 años. Esto permite que el niño tenga una infancia llena de descubrimientos y aprendizajes a través del juego.

Independientemente del enfoque elegido para criar a los hijos, no debemos olvidar una fórmula mágica, precisa e infalible: el amor. Tratar a los hijos con cariño y atención es algo sencillo y muy efectivo.