Cómo germinar semillas de uva del supermercado paso a paso

Cómo germinar semillas de uva del supermercado paso a paso

Germinar semillas de uvas del supermercado puede parecer una tarea simple, pero en realidad tiene su truco. Si alguna vez has intentado germinar semillas de uva y después de dos, tres o cuatro semanas se te han podrido sin que salga ninguna raíz, es porque hay un procedimiento específico que debes seguir antes de sembrarlas. En este artículo te explico cómo lograrlo para que en poco tiempo tengas tus propias miniplantas de uva.

Por qué muchas veces no germinan las semillas de uva

La mayoría de las personas que intentan germinar uvas fallan por dos razones: no le dan a la semilla el tratamiento previo que necesita, o simplemente no tienen idea de cómo hacerlo. Yo mismo, al principio, me aventuré a germinar semillas de uvas que compraba en el supermercado y no obtenía ningún resultado. Me frustraba mucho porque no entendía el motivo, hasta que finalmente descubrí que la semilla necesita un tratamiento previo para poder germinar.

Una vez que consigues las pequeñas plantas de uva, lo bueno es que se trata de una planta que crece bastante rápido. De hecho, tengo una parra en maceta de aproximadamente tres o cuatro años que estoy trabajando como bonsái, y los resultados son realmente sorprendentes.

La importancia de la época del año

Este punto es fundamental. ¿Cuándo se suelen recolectar las uvas? La vendimia ocurre a finales de verano y principios de otoño, es decir, en septiembre y octubre. En esa época del año, de forma natural, la madre naturaleza deja caer los racimos de uva al suelo. Sin embargo, tú puedes estar viendo este contenido en cualquier momento del año: invierno, primavera, verano u otoño, y a las semillas de uva eso les da exactamente igual.

Por eso siempre necesitamos aplicar el proceso que se explica a continuación, porque de lo contrario las semillas no van a germinar. Este es el motivo por el cual se hace un énfasis tan especial en el momento de recolección natural de las uvas.

Qué tipo de uvas debes comprar

Al ir al supermercado o a la frutería vas a encontrar diferentes tipos de racimos, y no todos sirven. Existen dos grandes grupos que tienes que aprender a distinguir:

  • Uvas sin pepitas: son las que suelen venderse más habitualmente en los supermercados. Personalmente son las que más me gustan porque suelen ser más pequeñas, pero al abrirlas verás que no tienen pepitas, o si las tienen son pepitas verdes que no están maduras. Estos racimos están prácticamente modificados genéticamente para no echar semillas. Es muy agradable comer uvas sin pepitas, pero lógicamente no nos van a servir para germinar.
  • Uvas con pepitas: al abrirlas se aprecian claramente las semillas de color marrón. Estas son las que necesitamos.

Cómo saber si las semillas son válidas

Este es el primer punto que debes tener muy en cuenta: las semillas deben estar marrones. No sirven las semillas que estén verdes o pequeñas, esas no te van a germinar. Necesitamos que estén de un color marrón bien definido.

Además, hay una prueba muy sencilla para comprobar su viabilidad. Vas a sacar las semillas y las vas a apretar. Si al presionarlas no se chafan ni se aplastan, significa que son buenas. Otra forma es dejarlas caer contra un plato: si hacen un sonido limpio, entonces son semillas de uva totalmente válidas para germinar.

¿Dónde conseguir uvas con pepitas?

Puede que te resulte difícil encontrar racimos de uvas que contengan pepitas, ya que cada vez son más una minoría en los supermercados. En ese caso, la recomendación es acudir a las fruterías, ya que allí normalmente traen uvas de diferentes países y por norma general suelen tener variedades con semillas.

Un proceso que da resultados

Aunque haya mucha gente que asegure que las semillas de uva del supermercado no funcionan, perfectamente podemos germinarlas siguiendo estas pautas. Se trata de un proceso sencillo, pero que requiere seguir cada paso de forma correcta. Si no lo haces bien, no vas a obtener semillas germinadas; en cambio, si respetas estas pequeñas indicaciones, en pocos días estarán germinando.

Este tipo de proyectos requieren paciencia. De hecho, un contenido así puede tardar varios años en desarrollarse por completo, porque primero se germina la semilla, luego se esperan los meses necesarios para que crezca la planta e incluso pueden pasar varios años hasta ver los resultados finales, como sucede con otras plantas frutales desde semilla, por ejemplo un limonero que llega a tener casi 9 años y que ya muestra los frutos que ha echado después de tanto tiempo.

Con las uvas ocurre algo similar, y por eso vale la pena empezar cuanto antes. Recuerda: elige racimos que tengan pepitas, verifica que las semillas estén marrones y firmes, y prepárate para aplicar el tratamiento previo necesario. Siguiendo estos pasos básicos podrás tener tus propias miniparras crecidas desde semillas del supermercado.

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