¿Cómo curar un disco de arado oxidado?

¿Cómo curar un disco de arado oxidado? Es la pregunta que nos llega de la mano de nuestros lectores, por lo tanto preparamos un artículo para explicar cual es la mejor manera de lograrlo.
Al no darle mucho uso o quizás dejarlo a la intemperie, nuestro disco de arado puede sufrir al punto de quedar oxidado e inutilizable, como el de la foto.
Sin embargo, con un poco de tiempo y pocos recursos podremos "curarlo" para volverlo a usar como antes, y preparar esos platos deliciosos que tanto anhelamos.

¡Voy a mostrarte algunos trucos para que sepas como quitar el oxido a un disco de arado!
TRUCO con vinagre:
Si tienes un disco de arado oxidado, puedes preparar una solución casera muy sencilla para ayudar a remover el óxido antes de volver a curarlo.
Mezcla partes iguales de vinagre blanco y agua en un recipiente. Agrega una cucharada de sal por cada litro de mezcla y revuelve hasta disolverla. Aplica el líquido sobre toda la superficie oxidada y déjalo actuar entre 30 minutos y 1 hora.
Luego frota enérgicamente con una esponja metálica o cepillo de acero hasta desprender el óxido. Si está muy tomado, puedes repetir el procedimiento.
Una vez limpio, es fundamental enjuagar muy bien el disco y secarlo inmediatamente, incluso calentándolo unos minutos al fuego para eliminar completamente la humedad.
Para terminar, con el disco todavía caliente, coloca una capa muy fina de aceite vegetal apto para cocinar sobre toda la superficie. Caliéntalo hasta que el aceite comience a humear, deja enfriar y repite el proceso 2 o 3 veces. Así formarás nuevamente la capa protectora que ayuda a evitar el óxido y deja el disco listo para cocinar.
Importante: no dejes la mezcla de vinagre y sal durante muchas horas sobre el hierro, porque una exposición prolongada puede atacar el metal. Tampoco utilices pinturas, convertidores de óxido ni productos que no sean aptos para superficies en contacto con alimentos.
Como limpiar un disco oxidado
1º) Quemar la parte interna, 2 o 3 veces y limpiarlo después de cada quemada, pasarle grasa entre las mismas.
2º) Una vez finalizado este paso, no hay que lavarlo... Limpiarlo con papel de rollo de cocina y engrasarlo (grasa vacuna) generosamente.
3º) Entre cada acción de quemado, el actuante debe ingerir un vasito de vino para que no se seque el proceso mencionado anteriormente.
4º) Así lo guardas hasta la próxima vez que lo tengas que usar, donde al calentarlo, repetirás el paso dos y...¡A cocinar!
Notas: no uses papel de diario en la limpieza, contiene tinta y ésta queda en el fondo del disco, puede ser tóxica.
No utilices fuego en exceso, recordá que la virtud de este acero es la de mantener el calor parejo. Fijáte que la llama nunca supere los bordes.
El disco es de acero templado, en sucesivas quemadas corres el riesgo de que se destemple, y la forma de darte cuenta es cuando la comida se pega y toma gusto a quemado antes de estar lista.
También se recomienda previo a todos estos pasos, ir a la bicicletería o al taller de algún chapista, que con el soplete lo enarene, (un proceso que con arena y sopleteo de por medio limpia todo, al mejor estilo exfoliante) y luego sí, continuar con la grasa y los pasos mencionados anteriormente.
Hay quién lo ha limpiado con alguna gaseosa, como la Coca Cola, que elimina hasta el óxido de las cañerías (así debe quedar nuestro estomago al ingerirla también jaja) y luego pasar una virulana o viruta de acero.
¡Esperamos que te sea útil!
